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31/01/2019 09:25 CET | Actualizado 31/01/2019 09:25 CET

James Rodhes cuenta a Risto Mejide en 'Chester' (Cuatro) lo que aprendió tras ser violado con seis años

"Me llevó al almacén, cerró la puerta y pensé: '¡Qué bien, otro regalo!'", relató el pianista.

CUATRO
James Rhodes, en 'Chester' (Cuatro).

El pianista James Rhodes tenía 31 años cuando contó por primera vez que un profesor le había violando cuando tenía sólo seis. De la confesión nació su espíritu activista contra los abusos sexuales, que lo llevó a ser uno de los ponentes del congreso Sin Cicatrices por el final de la violencia contra la infancia organizado por Save The Children en 2016 y que plasmó recientemente en su libro Instrumental(Blackie Books).

De ello también ha hablado en múltiples entrevistas y este domingo lo hará en el sofá de Chester, el programa de Risto Mejide en Cuatro. El ChesterSatán —"el más duro que hemos hecho jamás", según el presentador— hará a Rhodes recrear aquella escena, de la que habló explícitamente con Jordi Évole Salvados y de la que dice ha extraído un aprendizaje que quiere compartir.

En el vídeo promocional que ha compartido Mejide en Instagram, Rhodes hace una interesante reflexión sobre el tema y lanza un consejo a los padres. Todos queremos pensar, 'si yo viera algo raro en mi hijo, actuaría de inmediato', pero no es así", asegura el pianista.

"A veces pensamos: 'Me lo estoy imaginando. No quiero sacar las cosas de quicio'. Aún así, le diría a la gente que si algo no va bien, hay muchas formas de decirlo, ¿sabes? No es sólo un niño diciendo, este tío me ha tocado", asegura.

Le diría a la gente que si algo no va bien, hay muchas formas de decirlo.

Además de la reflexión, el vídeo de ChesterSatán incluye un breve fragmento del relato de la violación. "Yo era un chico tímido, nervioso, pero con él me sentía como una estrella, el centro de atención. Y me llevó al almacén, cerró la puerta y pensé: '¡Qué bien, otro regalo!'. Y me violó", asegura Rhodes.

Más explícito fue con Évole en 2016 al explicarle por qué le gusta hablar de violación y no de abusos. "Cuando un adulto empuja contra el suelo a un niño y lo folla hasta romperle la espalda como me pasó a mí, la palabra 'abuso' se queda corta", le dijo.

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