NOTICIAS
27/02/2019 23:16 CET | Actualizado 27/02/2019 23:33 CET

El Real Madrid pierde la flor y cae eliminado ante el Barcelona (0-3)

El equipo de Solari, muy fallón, fuera de la Copa del Rey.

Susana Vera / Reuters
Lucas Vázquez en un lance del juego.

El Real Madrid ha perdido el aura de campeón, aquello que muchos llamaron "la flor de Zidane". Esa suerte mística que siempre acompañaba al equipo blanco en los momentos más delicados.

El conjunto blanco ha perdido ese empuje que llegó con Mourinho y que los demás entrenadores mantuvieron intacto. Los rivales se echaban atrás ante las embestidas de los Cristianos de turno. El equipo se iba arriba con mucho fútbol y poco tesón. Los aficionados del Madrid vibraban con esa cualidad que tanto gusta les gusta. Más corazón que toque. Más kilómetros que pases.

El Barcelona ha goleado al conjunto blanco con lo puesto. Un Messi caminante por el campo y un Luis Suárez entonado —tres que ha tenido tres que ha marcado— han servido a los de Valverde para llevarse la eliminatoria. Sin despeinarse y sin apretar el acelerador, los blaugranas han vuelto a asaltar el Bernabéu, un campo que ya parece el jardín de Messi, como decía algún medio en la previa.

Los madridistas se han mostrado voluntariosos y han llegado a la puerta de Ter Stegen como los ejércitos de los malos en las películas: con mucha fuerza pero con poco tino. El portero blaugrana ha sido para Vinicius como esas atracciones trucadas de la feria en la que hay un guardameta de madera que da vueltas y al que le tienes que marcar un gol.

El joven jugador brasileño ha estado en boca de todos: tiene empuje, tiene ganas y tiene calidad pero no tiene gol y eso, ante todo un Barcelona, se paga.

¿Y ahora qué? Primero, Solari deberá recomponer a un vestuario hundido. Cuando juegas bien y pierdes 3-0 poco le puedes decir a los jugadores. Florentino deberá acometer por fin la revolución que muchos ansían desde hace tiempo y tendrá que dar salida a futbolistas que no están a la altura de las exigencias del club, hundido ahora en la liga y eliminado de la Copa.

Pero ojo con el Real Madrid, que queda la Copa de Europa. Una competición en la que el conjunto blanco no atiende a razones y que tiene por costumbre ganar. Con fútbol y sin gol queda encomendarse a esa flor —que algunos puede llamar Cristiano Ronaldo— con la que el Madrid se ha labrado un nombre en Europa.

PULEVA PARA EL HUFFPOST