Mañueco gana en Castilla y León, el PSOE sube y Vox se queda cerca del 19% de voto
El PP, obligado a entenderse con Vox para formar gobierno. Debacle a la izquierda del PSOE: ni Izquierda Unida-Sumar ni Podemos logran representación.

Más de lo mismo. El PP de Alfonso Fernández Mañueco ha ganado las elecciones de este domingo en Castilla y León pero, al igual que ocurrió recientemente en Extremadura y Aragón, dependerá de Vox para poder formar gobierno. El resultado, sin embargo, deja un mejor sabor de boca para Génova que en las otras dos citas autonómicas: el PP sube dos escaños y cuatro puntos en porcentaje de votos. Y lo que es más importante: gana un representante más que su competidor directo, lo que le permite contener el denominado "efecto Vox" que barruntaban las encuestas.
El PP ha liderado el escrutinio con 33 escaños y el 35,45% de los votos, ganando dos con respecto a hace cuatro años. Por provincias, ha sido la primera fuerza en todas ellas salvo en León y Soria. Una dulce victoria que, sin embargo, obligará de nuevo al PP a negociar casi en igualdad de condiciones con Vox, que sube de nuevo en estos comicios.
Mañueco, sin embargo, ha querido reivindicarse ante los suyos como el gran triunfador de la noche y ha destacado la diferencia de votos que ha obtenido con respecto al PSOE y a Vox. "Somos los que más hemos crecido en porcentaje de votos y también los que más hemos crecido en escaños. Hemos triplicado la distancia que teníamos con el partido socialista y duplicamos en votos a Vox".
El candidato del PP ha anunciado que este lunes comenzará la ronda de negociaciones, aunque ha asegurado que no llegará a ningún acuerdo con el PSOE. "Frente al ruido o el panorama negativo y gris, nuestra tierra ha elegido certezas", ha expresado.

Si bien es cierto que los de Abascal no duplican resultados como ocurrió en Extremadura y Aragón (dado que en Castilla y León, donde gobernaron por primera vez, ya partían de una posición muy notable), Vox sigue creciendo y gana un procurador más. En concreto, ha logrado 14 escaños y el 18,92% de los votos, un punto más. Es, de hecho, su mejor resultado en porcentaje de voto en unas elecciones nacionales o autonómicas. Sin embargo, se queda lejos de ese 20% que algunas encuestas le daban y corta en seco la senda triunfalista que Abascal venía recorriendo en las últimas semanas.
De hecho, fuentes de la dirección nacional del PP consideran que a Vox le ha hecho "daño" su voto en contra de la investidura de María Guardiola y sus dificultades para hilvanar acuerdos de gobierno tanto en Extremadura como en Aragón.
El candidato de Vox, Carlos Pollán, ha dejado claro, sin embargo, que su partido va a influir de manera determinante en las políticas que se apliquen en la Comunidad a partir de ahora y ha añadido que "no le importan los sillones" sino "cambiar la cosas".
El PSOE crece en tiempos de "guerra"
El PSOE, por su parte, toma aire tras los batacazos de Extremadura y Aragón. El candidato Carlos Martínez aguanta el envite y consigue dos escaños más que Tudanca hace cuatro años y casi un punto más en porcentaje de voto (30,76%). Eso sí, el alcalde de las 'mayorías absolutas' de Soria, suma su primera derrota electoral en su impoluta trayectoria política.
"Hemos tenido unos grandes resultados. Nos hemos quedado a poco, pero no hemos llegado al final. Este proyecto va a ser el presente y el futuro de esta CC.AA.", ha dicho Martínez ante sus seguidores, muy contentos con el resultado.
Fuentes del PSOE aseguraban desde hacía meses que la formación podría ganar las elecciones por la fidelidad de voto que disfrutan y por la división del voto de derechas. El objetivo no se ha conseguido, pero el resultado de Martínez permite a Pedro Sánchez tomar aire en unos momentos en que su popularidad vuelve a cotizar al alza con su defensa de la paz tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.
Naufragio a la izquierda del PSOE

Mientras los socialistas respiran, la izquierda a la izquierda del PSOE se derrumba como víctima de su propia división. IU-Sumar sufre un duro revés y se queda fuera del parlamento al no conseguir el procurador por Valladolid al que aspiraban. Sólo suma el 2,23% de los votos. "Una parte de la clase trabajadora no se verá representada en las próximas Cortes. Creemos que ha habido una acumulación del voto útil en el PSOE por miedo a la extrema derecha. Seguiremos trabajando para ofrecer una alternativa a Castilla y León", se ha limitado a decir ante los suyos su candidato Juan Gascón, visiblemente decepcionado.
Podemos, que presentaba como candidato a Miguel Ángel Llamas, se queda también fuera del parlamento con un exiguo 0,74% de los votos. Es la primera vez desde 2015 que la formación morada no tendrá representación en las Cortes y de Castilla y León.
"Asumo en primera persona los resultados y pido disculpas por los errores que he cometido. En estos momentos tenemos que hacer una reflexión colectiva para analizar lo que ha pasado. Es necesario hacer balance y autocrítica para intentar mejorar. Pero estoy seguro de que Podemos se recuperará", ha dicho el candidato tras los resultados.
Podemos ya se quedó sin representación hace un mes en el parlamento aragonés, fruto de una fragmentación de la izquierda que sigue sumando negativos precedentes y que es una señal de aviso ante futuros comicios. De momento, en las andaluzas de junio, esa división persistirá.
Tras conocerse el escrutinio, el diputado nacional de ERC, Gabriel Rufián, ha advertido al espacio de la izquierda de los riesgos que implica ir por separado en los comicios. "0 escaños a la izquierda del PSOE. No hacer algo (o hacer lo de siempre) es pura negligencia", ha escrito en un mensaje publicado en su red social, X.
En lo que se refiere a los partidos regionalistas, Unión del Pueblo Leonés se mantiene en los tres procuradores, igualando su mejor resultado histórico. Mientras, Soria Ya! se resiente de que el alcalde de la capital de provincia, Carlos Martínez, se presentara por el PSOE y se queda con un único procurador. Por Ávila, finalmente, logra mantener el representante que ya obtuvo en 2019 y 2022 con el 0,91% de los votos.
La subida de Vox ha dejado a Alvise en fuera de juego, al no entrar en el parlamento. Se Acabó la Fiesta ha sumado un 1,40% de voto, pero se ha quedado lejos de conseguir representación. Ha superado, eso sí, a Ciudadanos, que queda borrado del mapa con un ínfimo 0,34% de voto. En 2019, hace no mucho, llegó a tener doce procuradores y casi un 15% de apoyo.
