Cristiano Ronaldo, 7.330 días después: el último baile del hombre que convirtió a Portugal en una potencia
Se acaba una era que ha durado 20 años.
Se acaba otra era. Ayer fue Neymar, hoy es Cristiano Ronaldo. El otro día Luka Modric. Queda Leo Messi, pero una generación se está yendo, despidiendo, como poco, de los Mundiales, la mejor competición del mundo del fútbol. Nada volverá a ser como antes, eso por supuesto.
"Fue mi último Mundial", confirmó el capitán portugués tras la eliminación.
La frase pone fin a una trayectoria que comenzó el 11 de junio de 2006 en Alemania y que se ha prolongado durante más de veinte años. En ese tiempo, Cristiano ha disputado seis ediciones diferentes del torneo, algo al alcance de muy pocos futbolistas, y se ha convertido en el único jugador capaz de marcar en todas ellas.
Su despedida llega, además, frente a España, el país donde construyó buena parte de su leyenda como futbolista y donde pasó algunas de las temporadas más importantes de su carrera. También frente a una selección en la que ahora brillan jugadores que pertenecen a una generación completamente distinta a la suya. Cuando Cristiano debutó en un Mundial tenía 21 años. Lamine Yamal ni siquiera había nacido.
El Mundial: su cuenta pendiente
Sin embargo, más allá de los números, la eliminación deja una sensación inevitable: la de una cuenta pendiente que nunca llegó a saldarse. Porque si hay un trofeo que ha acompañado a Cristiano durante toda su carrera como una especie de obsesión silenciosa ha sido precisamente la Copa del Mundo.
A diferencia de Leo Messi, que logró completar su palmarés en Qatar 2022, el portugués se marcha sin haber alcanzado una final mundialista. Su mejor resultado seguirá siendo el cuarto puesto logrado por Portugal en Alemania 2006, precisamente en el torneo de su debut.
Eso no significa que considere incompleta su etapa con la selección. Al contrario. Tras la derrota, Cristiano reivindicó el legado que deja con Portugal y recordó que los tres grandes títulos conquistados por el combinado luso llegaron durante su etapa como internacional.
"Tengo la conciencia tranquila"
"Mañana me levantaré igual que hoy, con la conciencia tranquila. He ganado tres títulos con Portugal. Antes de Cristiano, Portugal no tenía ningún título", afirmó. Entre ellos destacó especialmente la Eurocopa conquistada en 2016, un torneo al que concedió una importancia comparable a la de un Mundial.
Las palabras reflejan también una cierta respuesta a las críticas que han acompañado a Portugal durante este campeonato. La selección llegaba a Estados Unidos con una de las plantillas más completas del torneo, pero nunca terminó de ofrecer el nivel que muchos esperaban. Tampoco Cristiano logró tener el protagonismo de otras épocas. A los 41 años, su papel es necesariamente distinto al del futbolista que revolucionó el fútbol europeo durante la primera década del siglo.
Ante España volvió a quedar patente. Participó poco, tuvo escasas oportunidades y pasó largos tramos del encuentro esperando una ocasión que nunca apareció. El partido parecía encaminarse hacia la prórroga cuando llegó el gol de Merino y con él el final de la aventura portuguesa.
"Estoy triste por salir así del Mundial, pero he dado todo, lo mejor de mí. Salgo con la conciencia tranquila", aseguró.
Lo que viene ahora sigue siendo una incógnita. Cristiano confirmó que este ha sido su último Mundial, pero evitó aclarar si también supondrá el final de su etapa con la selección portuguesa. "Habrá tiempo para pensar, estar con mi familia y no decidir cosas con la cabeza caliente", explicó.
La decisión puede esperar unos días más. Lo que ya no tiene marcha atrás es su relación con los Mundiales.
Han pasado 7.330 días desde aquel debut contra Angola en 2006. Veinte años en los que el fútbol ha cambiado varias veces de generación, ha conocido nuevas estrellas y ha visto retirarse a la mayoría de los contemporáneos de Cristiano.
El Mundial seguirá adelante sin él. Y Portugal, si toca, también.