Joan Laporta reina en las elecciones del Barça y presidirá el club otros cinco años
Se impone a Víctor Font, como se esperaba.
Joan Laporta seguirá al frente del FC Barcelona durante los próximos cinco años. El abogado ha ganado con enorme claridad las elecciones a la presidencia del club azulgrana tras imponerse a Víctor Font con un 68,18% de los votos frente al 29,78% de su rival, en una jornada en la que los pronósticos se cumplieron prácticamente al milímetro.
Un total de 32.934 socios respaldaron la continuidad de Laporta, que firmó el mejor resultado de su trayectoria electoral en el club. En total participaron 48.480 barcelonistas, lo que supone el 42,34% de los 114.504 socios llamados a votar, una participación más baja que en anteriores comicios y la peor desde 2015.
Con este resultado, Laporta tomará posesión de su cargo el 1 de julio y continuará liderando el proyecto azulgrana hasta 2031.
Una victoria anunciada… y celebrada
La sensación de triunfo se respiraba mucho antes del cierre de las urnas. Dos horas antes del final de la votación, algunas imágenes dejaron claro cuál iba a ser el desenlace.
Varios jugadores del primer equipo, muchos de ellos formados en La Masia, acudieron a votar y se reunieron con Laporta en un corrillo lleno de abrazos y sonrisas.
Entre ellos estaban Cubarsí, Casadó, Fermín, Gerard Martín, Dani Olmo, Bernal, Raphinha y Pedri, a los que después se sumaron Araujo y Gavi.
Las escenas no pasaron desapercibidas. En los alrededores del punto de votación comenzaron a escucharse gritos de "President, president" y cánticos de "El Barça és la nostra vida", reflejando el clima que acompañó toda la jornada.
Incluso el entrenador del primer equipo, Hansi Flick, apareció para saludar al presidente y ambos se fundieron en un abrazo ante los aficionados.
Mientras tanto, Víctor Font vivía una jornada muy distinta: mucho más discreta y alejada de los focos, conversando con algunos socios y saludando a miembros de las mesas electorales.
Un baño de masas constante
Laporta dominó la escena desde primera hora. Llegó al recinto electoral poco antes de que abrieran las urnas y desde ese momento se convirtió en el gran protagonista de la jornada.
Se fotografió con socios, aficionados y personalidades del club. En una de las imágenes más comentadas del día incluso acogió en brazos a un bebé mientras posaba para las cámaras.
Jugadoras como Aitana Bonmatí o exfutbolistas como Sergio Busquets acudieron también a votar, y el presidente no dejó pasar la oportunidad de compartir instantánea con ellos.
El contraste con su rival fue evidente. Font, pese a contar con apoyos públicos como el de Xavi Hernández, no logró capitalizarlos durante la campaña ni en la jornada electoral.
El círculo que empezó hace más de 20 años
La victoria supone un nuevo capítulo en la larga relación entre Laporta y el Barça.
El dirigente, socio número 9.601 del club, acumulará 17 años al frente de la entidad sumando sus diferentes etapas: entre 2003 y 2010, y desde 2021 hasta 2031.
Su historia en el entorno azulgrana empezó mucho antes. En 1997 ya participó en la candidatura de Ángel Fernández y poco después fundó el movimiento Elefant Blau, que en 1998 promovió una moción de censura contra el histórico presidente Josep Lluís Núñez.
Tras aprender los entresijos de la política interna del club, sorprendió al barcelonismo en 2003, cuando ganó contra pronóstico las elecciones frente a Lluís Bassat con 27.138 votos.
Más de dos décadas después, el abogado ha conseguido su victoria más contundente.
Un resultado histórico
El objetivo de Laporta en estas elecciones no era simplemente ganar. Quería hacerlo con autoridad. Y lo ha conseguido. Las encuestas ya apuntaban a un triunfo cómodo, pero el resultado final ha superado incluso las expectativas más optimistas.
Desde 1978, cuando el club adoptó el modelo actual de elecciones con sufragio universal entre socios, todos los presidentes que se presentaron a la reelección lograron mantenerse en el cargo. Laporta ha confirmado esa tradición.
Y lo ha hecho convirtiendo los alrededores del Spotify Camp Nou, uno de los grandes proyectos de su mandato, en el escenario de una celebración que muchos socios interpretaron como algo más que una victoria electoral.
Para muchos aficionados, fue simplemente la confirmación de que Laporta sigue siendo el líder indiscutible del barcelonismo.