Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Una llamada de Trump sobre la paz con Irán deja a Netanyahu "ardiendo de rabia"

Una llamada de Trump sobre la paz con Irán deja a Netanyahu "ardiendo de rabia" 

Una conversación telefónica descrita como "difícil" por el digital 'Axios' expone las fisuras estratégicas entre Washington e Israel, mientras mediadores regionales impulsan un acuerdo de último minuto con Teherán. 

Musulmanes chiítas de India queman carteles del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y del presidente de EEUU Donald Trump por su ataque a Irán, el 6 de marzo de 2026, en Nueva Delhi.
Musulmanes chiítas de India queman carteles del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y del presidente de EEUU Donald Trump por su ataque a Irán, el 6 de marzo de 2026, en Nueva Delhi.Ishant Chauhan / Hindustan Times via Getty Images

"His hair was on fire". "Su pelo estaba en llamas", podíamos traducir literalmente del inglés. La metáfora nos vale para entender que alguien está "ardiendo de rabia", "como loco", "enfebrecido". Describe pánico extremo, urgencia absoluta o caos descontrolado. Pues así, al parecer, estaba el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, tras acabar una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la guerra de Irán. 

Lo ha desvelado el digital norteamericano Axios. Al parecer, los dos dirigentes mantuvieron el martes una tensa y complicada conferencia para discutir un nuevo esfuerzo diplomático destinado a lograr un acuerdo con Teherán, debatido con intensidad entre bambalinas pero sin resultados públicos, por ahora. La llamada fue descrita por tres fuentes diferentes -todas citadas bajo condición de anonimato- como un intercambio "difícil". Una vez más, pone de manifiesto la creciente brecha estratégica entre ambos líderes respecto al futuro de Oriente Próximo. 

Uno de los funcionarios familiarizados con lo ocurrido, citado por el portal, llega a afirmar de manera gráfica que Netanyahu terminó el intercambio sumamente alterado. Es cuando dice eso de que "el pelo de Bibi estaba en llamas después de la llamada".

El epicentro de la discordia hay que buscarlo en un memorando de paz revisado que ha sido redactado conjuntamente por Qatar y Pakistán, dos de los principales mediadores en esta crisis, con aportaciones directas de otros implicados clave de la región como Arabia Saudita, Turquía y Egipto. Este esfuerzo diplomático coordinado busca tender puentes sobre las profundas diferencias que separan a EEUU e Irán y hacerlo de forma urgente, en un momento en que el presidente Trump se debate visiblemente entre ordenar un ataque militar masivo contra Teherán o contener la ofensiva en favor de una resolución negociada.

A diferencia de la Casa Blanca, el primer ministro Netanyahu se muestra profundamente escéptico ante el curso de estas negociaciones de paz. De acuerdo con fuentes de la inteligencia israelí citadas por Axios, prefiere reanudar las operaciones militares directas con el fin de degradar aún más las capacidades bélicas de Irán, de forma "definitiva", dice además The Jerusalem Post, y debilitar de forma definitiva la estabilidad del régimen teocrático mediante la destrucción sistemática de sus infraestructuras críticas.

Hay que recordar que las elecciones en Israel, que estaban previstas para otoño, se van a adelantar, que los críticos con Netanyahu están organizando una candidatura única en su contra para sacarlo del poder, que tiene roces son sus actuales aliados por ejemplo por su comportamiento con los activistas de la Flotilla a Gaza y que, sobre todo, tiene entre ceja y ceja a Irán desde hace décadas. El líder del Likud no se quiere conformar con dañar al régimen, sino que quiere acabar con él para que, dice, deje de ser una "amenaza existencial" contra su archienemigo. Es la mayor baza electoral que puede jugar. 

Por su parte, Trump insiste públicamente en que ve viable una salida diplomática, aunque mantiene una postura de doble vía. "La única pregunta es si vamos y lo terminamos o si van a firmar un documento. Veamos qué pasa", declaró el mandatario el pasado miércoles durante un discurso en la Academia de la Guardia Costera norteamericana. Horas más tarde, reafirmó la volatilidad del escenario actual al señalar que los dos países se encuentran "justo en la línea fronteriza" entre consolidar un pacto histórico o reanudar formalmente la guerra de manera inmediata.

Diplomacia entre bambalinas y mediación regional

A pesar de estas filtraciones, en los círculos políticos washingtonianos Trump ha minimizado las fricciones con su aliado estratégico de Tel Aviv, llegando a afirmar ante sus asesores: Netanyahu "hará lo que yo quiera que haga" respecto a Irán, ha llegado a decir. Insiste, además, en que la relación personal entre ambos sigue siendo excelente. Es vieja y profunda, con intereses mutuos bastante robustos. 

Aunque ambos líderes han protagonizado desacuerdos tácticos temporales en el pasado sobre la gestión de la amenaza iraní, sus administraciones han mantenido una coordinación estrecha a lo largo de todo el conflicto actual. Y ni que decir que Washington ha hecho de todo por Tel Aviv en Palestina, genocidio de Gaza incluido. También en Líbano o Siria. 

Mientras tanto, Teherán ha confirmado oficialmente que se encuentra evaluando la propuesta actualizada, aunque fuentes occidentales advierten que las autoridades iraníes no han mostrado todavía signos claros de flexibilidad, cita la CNN. Según detallaron dos funcionarios árabes y una fuente israelí a Axios, el gobierno de Qatar presentó recientemente este nuevo borrador tanto a Washington como a Teherán en un intento de destrabar el proceso. No obstante, una cuarta fuente matizó que no existe un texto qatarí independiente como tal, sino que la diplomacia de Doha actúa únicamente de facilitadora para limar las asperezas derivadas del borrador previo elaborado por Pakistán. Es en este país asiático donde se han producido los, por ahora, únicos contactos formales entre las dos delegaciones, de forma indirecta. 

El nuevo esfuerzo diplomático persigue objetivos muy específicos para ambas partes: por el lado de Irán, quieren obtener compromisos mucho más tangibles y verificables sobre los pasos a seguir respecto a las limitaciones de su programa nuclear; por el de EEUU, aspiran a definir con precisión cronológica y técnica el mecanismo mediante el cual se procederá a la liberación gradual de los miles de millones de dólares en fondos iraníes que permanecen congelados.

Como parte de esta ofensiva no bélica, una delegación de alto nivel de Qatar viajó a Teherán a principios de esta semana con el propósito de discutir cara a cara los tecnicismos del documento. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán confirmó el miércoles que las conversaciones siguen su curso, remarcando que se desarrollan "sobre la base de la propuesta de 14 puntos de Irán", y destacó la importancia de la presencia en Teherán del ministro del Interior de Pakistán, en la que supone su segunda visita oficial a la capital iraní en menos de una semana.

"Respuestas correctas"

A pesar del despliegue mediador, las fuentes consultadas por el digital enfatizan que sigue siendo una incógnita absoluta si el liderazgo en Teherán aceptará el contenido del nuevo borrador o si estará dispuesto a modificar sus posiciones de forma significativa. Un diplomático qatarí, al ser consultado sobre el rol de su país, declaró formalmente: "Como se ha afirmado anteriormente, Qatar ha estado y continúa apoyando los esfuerzos de mediación liderados por Pakistán; hemos abogado consistentemente por la desescalada en beneficio de la región y de su pueblo". Hasta ahí pueden leer. 

Los términos para que las conversaciones prosperen siguen siendo muy exigentes. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán enfatizó en su nota de ayer que, para que el diálogo tenga éxito, es indispensable que la Casa Blanca ponga fin a lo que calificó como "piratería" contra los buques iraníes y proceda con el desbloqueo de los activos financieros. Asimismo, Teherán exige como condición ineludible que Israel cese de inmediato sus operaciones militares en el Líbano.

En Washington, la llamada del martes por la noche sigue generando ecos. Según una fuente estadounidense informada sobre la conversación, Trump detalló a Netanyahu que los mediadores trabajan en una "carta de intención" que ambas naciones firmarían para dar por terminada formalmente la guerra, abriendo un periodo perentorio de 30 días de negociaciones exclusivas sobre el desarrollo nuclear y la reapertura total del estratégico Estrecho de Ormuz. Antes de la guerra, por allí pasaba el 20% del crudo mundial. 

La inquietud del Gobierno israelí ha calado rápidamente en los pasillos del Congreso en Washington, donde se reportó que el embajador de Netanyahu había manifestado a varios legisladores la honda preocupación de su premier tras su contacto con Trump. Un portavoz de la legación desmintió más tarde dicha versión, señalando que "el embajador no comenta sobre conversaciones privadas", pero los analistas recuerdan que Netanyahu suele mostrar altos niveles de alerta en fases críticas de negociación. "Bibi siempre está preocupado", minimizó otra fuente diplomática a Axios

Esta pasada noche, y pese a la incertidumbre reinante, Trump se ha mostrado dispuesto a otorgar un margen de espera muy estrecho, advirtiendo que las acciones bélicas podrían reanudarse "muy rápidamente" si no se obtienen "las respuestas correctas" de Irán. "Si puedo salvar a la gente de morir esperando un par de días, creo que es algo grandioso de hacer", concluyó.

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos