Un partido de 4 horas y 38 minutos: el caos de tormentas que ya vivió el Mundial de Clubes y que puede repetirse este verano en Estados Unidos
En el Mundial no manda la FIFA, al menos en lo meteorológico. Y el organismo responsable ya ha dado un aviso más que contundente. Armémonos de paciencia.

El Mundial de Clubes que el pasado verano acogió EEUU en su primera edición supuso no solo una revolución en el calendario futbolístico. También sirvió de experimento para ver cómo se desenvolvía el principal anfitrión del Mundial 2026 en la organización de grandes torneos futbolísticos.
Las costuras se vieron, también las fortalezas, pero sobre todo sobresaltaron los problemas climatológicos asociados al calor extremo y a unas tormentas de verano que pusieron en riesgo más de un partido.
A apenas minutos de que arranque la esperada Copa del Mundo de EEUU, México y Canadá 2026, los temores climatológicos se repiten, de nuevo con una previsión calurosa y hasta extrema por momentos, en un clima puramente veraniego.
El Mundial de Clubes se lo llevó el Chelsea tras dar la sorpresa en la final ante el PSG de Luis Enrique. Pero del Chelsea se habló también por un partido para el recuerdo, el que le enfrentó al Benfica en Carolina del Norte y que duró 4 horas y 38 minutos. Obviamente, no de juego, sino por la paralización del encuentro por las tormentas.
Casi al final del choque se detectaron rayos, comienzo de una larga y potente tormenta que obligó a suspender el partido dos horas. En ellas, los jugadores tuvieron que refugiarse, calentar en bicicletas estáticas o incluso jugar al fútbol... en el vestuario. Pasado lo peor, volvieron y el pitido final sonó a las 20:38 hora local, 4 horas y 38 minutos más tarde de su arranque. No fue el único partido suspendido temporalmente por tormentas, pero sí el más sonado.
Ahora llega el Mundial de selecciones y también en plena temporada de tormentas eléctricas en varias sedes. Nadie descarta nuevas suspensiones. Si eso ocurriera son las autoridades locales las que deciden basándose en las recomendaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), no la FIFA por muy organizadora del Mundial que sea, como señala la BBC.
Y la NOAA recoge que si se detecta algún rayo a menos de ocho millas (menos de 13 kilómetros) de un estadio, el partido debe suspenderse... así que conviene prepararse, armarse de paciencia y mirar al cielo por si acaso.
