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06/09/2012 08:54 CEST | Actualizado 05/11/2012 11:12 CET

Premios Príncipe de Asturias: Si hay que ir, se va

Julián García Candau ha escrito un artículo que en mi opinión, no hace sino restarle aún más mérito a los premios. Propongo que se modifique la declaración original, añadiendo que el premiado sea aquel que "quiera o pueda venir a Oviedo a recoger el premio".

Xavi y Casillas, Premio Príncipe de Asturias del Deporte 2012. Dice el jurado que "simbolizan los valores de la amistad y el compañerismo más allá de la máxima rivalidad de sus respectivos equipos". En otras palabras: Porque aun estando, cada uno en un bando, en algunos de los más bochornosos momentos del fútbol español en los últimos años, un día se llamaron y echaron pelillos a la mar. Y encima, con algo más de polémica una vez concedido.

El Premio Príncipe de Asturias del Deporte se ha considerado, durante muchos años, como el Nobel de este campo. Dice la Fundación que lo organiza que se concede a aquellos que:

"Además de la ejemplaridad de su trayectoria, hayan contribuido con su esfuerzo, de manera extraordinaria, al perfeccionamiento, cultivo, promoción o difusión del deporte".

Y en la propia web de la Fundación, se destaca su carácter internacional.

Pero un mero repaso por los nombres de los receptores del galardón ya empieza a no encajar muy bien con el entrecomillado del párrafo anterior.

En primer lugar, vemos que de los 26 galardonados, 12 son españoles. Bien, es un premio español que se da en España, pero recordemos, de ámbito internacional. Lo tiene Alonso pero también lo tiene Schumacher (aunque incomprensiblemente, el ovetense -¡ahá!- lo recibió antes). Lo tiene Nadal pero no Federer (ni Sampras, ni Borg). Lo tiene la selección española (1 Mundial) pero no Italia (4), ni Alemania (3). Lo tiene Sito Pons (2 Mundiales de motociclismo) pero no Ángel Nieto (12+1), ni Mick Doohan (5), ni Valentino Rossi (9). Pero por otro lado, también hay muchos deportistas internacionales que sí se han llevado el premio y a los que sí se les premia por su trayectoria: Gebrselassie, Isinbaeva, Navratilova, Coe...

Total, que es un follón. Que uno no sabe cuál es el criterio real para conceder los premios. No se sabe si hay que ser español o no, si hay que estar retirado o en activo, al parecer no es necesario tener más trofeos que los demás en tu deporte, puedes lograr el récord absoluto de medallas olímpicas y no ser premiado... Sí, hablo de Michael Phelps. Cuando se criticó la candidatura de Xavi y Casillas salió el nombre del Tiburón de Baltimore como el candidato perfecto para recibir el galardón. También, como no, el de Usain Bolt, el otro gran protagonista de los pasados Juegos Olímpicos de Londres.

Pero hete aquí que, con el deseo de justificar la no presencia de ambos entre las candidaturas, el otrora miembro del jurado y prestigioso periodista Julián García Candau ha escrito un artículo que en mi opinión, no hace sino restarle aún más mérito a los premios. Dice García Candau que Bolt y Phelps han despreciado el galardón. Pero también dice que "quienes hemos formado durante muchos años parte del jurado sabíamos que aunque nos tacharan de estúpidos por no elegir al mejor, una parte de nuestra labor consistía en elegir a quien estuviera presente en la entrega de premios".

Enterado de este nuevo condicionante a la hora de elegir al premiado, propongo que se modifique la declaración original, añadiendo una frase al final, para que el premiado sea aquel que:

"Además de la ejemplaridad de su trayectoria, haya contribuido con su esfuerzo, de manera extraordinaria, al perfeccionamiento, cultivo, promoción o difusión del deporte y (añadimos) quiera o pueda venir a Oviedo a recoger el premio".

Más cutre, pero más sincero.