Iker Jiménez, abducido por la Covid

La "crónica propia de la pandemia" del presentador de 'Cuarto milenio' le ha llevado al 'prime time' de Telecinco con 'Informe COVID'.
Iker Jiménez, director y presentador de 'Cuarto milenio'.
Iker Jiménez, director y presentador de 'Cuarto milenio'.

Desde el estreno de Cuarto milenio en Cuatro hace ahora 15 años, el nombre del programa y el de su presentador, Iker Jiménez, se han vinculado con las historias paranormales por sus investigaciones sobre todo tipo de extraños sucesos. Pero todo cambió al llegar 2020. La crisis del coronavirus le abdujo, marcando un camino distinto en los contenidos de su programa.

Jiménez se ha convertido en un referente de la información sobre la pandemia gracias a su trabajo primero en Cuarto Milenio, luego en Milenio Live (YouTube) y después en los dos programas especiales emitidos en Cuatro en septiembre. El éxito de audiencia que ha ido acumulando estos meses ha propiciado que Telecinco se haya llevado al presentador a su prime time con Informe COVID, con una mesa de debate compuesta por científicos. El programa lleva ya tres emisiones y la cadena no descarta su continuidad. Ha conseguido más del doble de audiencia que en Cuatro, y ha superado los dos millones de espectadores.

“La gente ha descubierto en mí un periodista cuando en realidad llevo 15 años siéndolo. Que me guste el misterio nos ha colgado el sambenito de ser una especie de gueto intelectual. Es muy injusto, porque hacemos ciencia, arqueología, criminología y mil temas”, explica Iker Jiménez a El HuffPost.

Esa imagen hizo que le tacharan de alarmistas cuando Cuarto milenio trataba el tema de la pandemia a principios de año. “Los primeros negacionistas fueron todos [la sociedad]”, apostilló Iker Jiménez en la presentación de la nueva temporada, que se estrenó el 6 de septiembre en Cuatro.

Seis meses antes, en marzo, Mediaset había cancelado el programa “por tiempo indefinido” y una parte de los espectadores interpretaron que la cadena se lo había quitado de en medio para censurarlo. Mediaset asegura que lo hizo por protocolo sanitario, y que no podían seguir grabando los espacios de Cuatro.

Pese a quedarse sin hueco en antena, Iker y sus compañeros, entre los que se encuentra su mujer, Carmen Porter, perseveraron en su mensaje desde su canal de YouTube. Durante el confinamiento, su programa en directo en la noche de los viernes, Milenio Live, se convirtió en una pasarela de científicos internacionales, virólogos y epidemiólogos. Dos de estas entregas, Las verdaderas cifras del desastre y Conversaciones con un Doctor Valiente, tienen una media de 1,5 millones de reproducciones.

El fenómeno Iker-coronavirus era una realidad. De darle difusión a lo que se contaba en YouTube se encargaron las redes sociales y algunos medios de comunicación.

“Pasar de un programa de televisión, de audiencia y de veteranía, a YouTube para seguir informando es una maniobra que se ha hecho pocas veces. Todo ese bagaje es el que conforma Informe COVID”, señala Iker Jiménez.

Tras seis meses de parón, Cuarto milenio volvió a Cuatro con otros dos especiales sobre la pandemia. Origen, Horizonte e Informe COVID son, como define el presentador, “un póker de informaciones”, “una crónica propia de la pandemia”. Además, Jiménez entiende que la clave de su éxito ha sido hacerlo “sin ningún intento de politizar, por eso suena tan de verdad”. No quiere agradar a nadie ni es hooligan de ningún signo político y opina “que todos lo han hecho extraordinariamente mal”.

Lo que valoran los espectadores

No son los buenos datos de audiencia lo que más se está valorando. Durante las tres últimas emisiones, las redes sociales se han llenado de comentarios que elogian cómo se informa de la covid-19 en el programa: con mesas de debate integradas exclusivamente por expertos.

Informe COVID —que dura apenas una hora— ha conservado como colaboradores al economista Pablo Fuente y al psiquiatra José Miguel Gaona, y ha contado con otros como Fernando García-Sala (presidente de la Sociedad Española de Pediatría, SEPEAP), César Carballo (adjunto de Urgencias del Hospital Ramón y Cajal en Madrid), Alfredo Corell (Catedrático de Inmunología) o José Luis Jiménez (experto en aerosoles atmosféricos).

“Por fin una mesa de profesionales”, “un programa pedagógico” o “un programa que informa sin tertulianos políticos” son los comentarios más repetidos en Twitter, los mismos que consiguen que el hashtag #InformeCovid haya sido Trending Topic los jueves que se ha emitido el programa. Además, el interés que genera queda reflejado también en las búsquedas de Google: ‘medidor CO2’ se disparó después de que se hablara de él en uno de los programas.

Gana adeptos y pierde otros seguidores

Sin embargo, no todo son buenas críticas. Con los dos ‘periodistas fantasmitos’ —como se autodefine irónicamente la propia Carmen Porter— al frente, Cuarto milenio siempre ha tenido un nicho de audiencia muy claro: los interesados por la parapsicología, la arqueología, las conspiraciones o la ufología.

La rutina del programa desde principios de 2020, en la que esos temas han tenido menos peso para dar paso a la actualidad, ha hecho que buena parte de los espectadores de siempre critiquen en Twitter que el espacio ha perdido su esencia. Aunque los contenidos que le dieron sello en su día seguirán —y siguen— teniendo cabida en Cuarto milenio.

Expertos de prestigio en un programa de ovnis

El giro de Iker Jiménez ha sorprendido incluso a los expertos que han participado esta temporada en la mesa de Informe COVID. Es el caso del Catedrático de Inmunología Alfredo Corell que reconoce que “lo tenía encasillado en los fenómenos ovni como muchos españoles” y este nuevo ángulo le gusta.

Además, entiende que el programa tiene una funcionalidad muy clara porque “es compacto, dura una hora y se focaliza en un tema relacionado con el coronavirus, no en todo lo que abarca la pandemia. Eso lo hace más claro y no mezcla elementos políticos”. “Me sentí cómodo, es una mesa que impone por la trayectoria de Cuarto milenio”, explica.

Fernando García-Sala, presidente de la SEPEAP, se animó a participar al ver que los programas de YouTube tienen “el enfoque adecuado, la opinión de médicos y recurren a fuentes originarias, sitios muy concretos con información veraz”. “Cuando acepté, no me prestaba a un programa de cotilleo, sabía con quién iba a participar en la mesa, con personas formadas”, explica.

La forma de informar, de manera gráfica y didáctica, es otro de los puntos más valorados de Informe COVID. La comprobación de la calidad del aire y de los sistemas de ventilación de algunos colegios con el medidor de CO2 o este gráfico que muestra cómo los contagios a través de aerosoles son más rápidos en lugares cerrados son un ejemplo. “Me pareció didáctico. No es sencillo divulgar y hablar para el ciudadano”, añade el doctor Corell.

Los aciertos de ‘Cuarto milenio’ desde dentro

Uno de los colaboradores legendarios del espacio, José Miguel Gaona, resume en una frase cuál es, en su opinión, el gran acierto de Cuarto milenio: “Ser transparente”. El psiquiatra explica que siempre han comunicado lo que sabían sin filtro, con el único ánimo de ayudar a la población. “Sabíamos desde un principio y con bastante precisión lo que iba a pasar con el coronavirus”, recalca.

Contar con expertos y no con tertulianos es para Gaona de sentido común. “Todos somos médicos, cada uno conoce un área de investigación y tenemos también lazos con otros médicos de otros países que han sido punteros en la gestión de la pandemia”.

Ahora son pocos los profesionales que se resisten a una invitación de Iker Jiménez. “Muchos de mis compañeros, de hecho, se ofrecen para venir”, revela el colaborador.

“Iker Jiménez estaba estigmatizado por Cuarto milenio. Está aprendiendo de los expertos, no está haciendo un programa en el que dé su opinión como otros entrevistadores que adoptan una postura y la defienden. Ha hecho un cambio muy importante en el momento adecuado”, opina por su parte el pediatra Fernando García-Sala.

Presentadores en sus inicios