Muere el ministro de Defensa de Mali tras un brutal atentado con coche bomba: repelió el ataque antes de fallecer
El general Sadio Camara, clave en la junta militar, murió tras enfrentarse a los asaltantes en su propia casa en plena ofensiva yihadista.

Mali vuelve a sacudirse con violencia. El ministro de Defensa del país, Sadio Camara, ha muerto tras un atentado que el propio Gobierno ha calificado como un acto "terrorista cobarde". La escena, según las autoridades, fue tan caótica como dramática: un coche bomba, un asalto armado y un enfrentamiento directo en la residencia del general.
El ataque se produjo en Kati, a unos 15 kilómetros de la capital, Bamako, en el contexto de una ofensiva coordinada de grupos yihadistas y secesionistas que ha puesto en jaque al país.
Un coche bomba, un tiroteo… y un último intento de resistencia
Según el comunicado oficial, los atacantes detonaron un vehículo cargado de explosivos conducido por un suicida frente a la vivienda del ministro. La explosión provocó el derrumbe parcial del edificio y desató un tiroteo en la zona.
Lejos de huir, Camara respondió. El general logró repeler el asalto y "neutralizar a varios atacantes", pero resultó gravemente herido. Fue trasladado a un hospital, donde finalmente falleció.
El ataque no solo acabó con su vida. La explosión afectó a una mezquita cercana, donde también murieron varios fieles, y causó víctimas entre su entorno familiar.
Un golpe directo al corazón del poder en Mali
Sadio Camara no era una figura menor. Con 47 años, era uno de los pilares de la junta militar que gobierna el país desde el golpe de Estado de 2020, que derrocó al entonces presidente Ibrahim Boubacar Keita.
Su muerte supone un golpe directo al núcleo del poder en un momento especialmente delicado, marcado por la escalada de violencia en distintas regiones del país.
Ofensiva simultánea: del norte a la capital
El atentado contra el ministro se enmarca en una ofensiva más amplia lanzada el sábado por varios grupos armados. Por un lado, el Frente de Liberación de Azawad, que reclama la independencia del norte, y por otro el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, vinculado a Al Qaeda en el Sahel.
Mientras el FLA consolidaba posiciones en el norte -incluida la toma de la estratégica ciudad de Kidal-, el JNIM lanzaba ataques en paralelo en el centro y sur del país, incluida la capital.
Entre los objetivos: cuarteles, sedes civiles e incluso el aeropuerto internacional de Bamako.
Pese a la magnitud de los ataques, el Estado Mayor aseguró que la situación "está totalmente bajo control" y que el Ejército logró "neutralizar a cientos de atacantes".
Sin embargo, las medidas adoptadas reflejan la gravedad del momento. El Gobierno ha decretado:
- Dos días de duelo nacional por la muerte del ministro
- Toque de queda de tres días en Bamako
- Refuerzo de controles de seguridad en la capital
- Suspensión de la actividad escolar en Kati
Además, el líder de la junta, Assimi Goita, ha anunciado que Camara recibirá funerales de Estado.
