La realidad migratoria que encontrará el papa León XIV en Canarias: "Nadie se juega la vida por dar un paseo entre las olas"
León XIV quiere hacer hincapié en la labor de acogida y acompañamiento a los migrantes en uno de los puntos donde más palpable se hace esta realidad. ¿Qué va a encontrar el papa en las islas? Cáritas y Cruz Roja trabajan sobre el terreno y ofrecen respuestas.

Tres cayucos presidirán el último acto de León XIV en España. El Pontífice va a despedirse oficiando una misa el viernes 12 de junio en el puerto de Tenerife, allí tendrá un gesto simbólico con los más vulnerables. Las embarcaciones permanecerán fondeadas en las aguas del océano Atlántico, donde tantas personas han perdido la vida tratando de llegar a Europa. Es uno de los objetivos de la visita del papa: poner en el foco la realidad migratoria y dar visibilidad a los que no la tienen.
"Son nuestros hermanos, el Evangelio dice que todos somos iguales y que debemos reconocernos la dignidad mutuamente", asegura Arancha Méndez, del departamento de Cooperación Fraterna y Movilidad Humana de Cáritas Tenerife. "Es el discurso de la Iglesia", añade, "hablar de derechos y dignidad de las personas migrantes".
En su recorrido por las islas, León XIV también tendrá un encuentro con migrantes en el puerto de Arguineguín, y acudirá al Centro de Las Raíces (Tenerife), el mayor lugar de acogida humanitaria del archipiélago.
La presencia del papa en Canarias cobra especial importancia en el actual contexto de expansión de los discursos xenófobos. "La iglesia se ha posicionado a nivel político, que no partidista, porque hay que defender los derechos de todas las personas, no sólo de unos cuantos", apunta Méndez.
León XIV conocerá la realidad migratoria sobre el terreno, algo que ya quiso hacer el papa Francisco, pero que nunca llevó a término. Y esta realidad se compone de diferentes aristas y matices, problemáticas de las que no se suele hablar y que conocen especialmente las personas que ayudan a los migrantes durante todo el año.
"Ni siquiera saben la isla a la que han llegado"
Los cayucos que acompañarán a León XIV durante la misa no son un simple adorno. Para la población de Canarias suponen una realidad tangible y conocida. Entre el 1 de enero y el 30 de abril del presente año han llegado a las islas 2.276 personas en estas embarcaciones, según los últimos datos del Ministerio del Interior.
Aunque la cifra pueda resultar llamativa, lo cierto es que supone un 78% menos de llegadas respecto al mismo período de 2025. "Tenemos los equipos en todas las islas y ubicaciones preparados para lo que pueda ocurrir, pero la realidad es que en 2026 las llegadas han disminuido considerablemente", confirma José Antonio Rodríguez Verona, responsable de Respuesta de Emergencia para población inmigrante de Cruz Roja en Canarias.

Otro cambio que han constatado en Cruz Roja es el perfil de las personas. Antes eran jóvenes, de entre 18 y 25 años, mayoritariamente hombres, pero desde hace unos años vienen "familias completas, padres, madres, sobrinos, tíos…", y también "muchas mujeres y menores", según Rodríguez Verona.
Las condiciones en las que llegan, sin embargo, continúan siendo precarias. "Vienen totalmente mojados, se les da ropa seca para prevenir la hipotermia, en muchas ocasiones ni siquiera saben la isla a la que han llegado", describen desde Cruz Roja. Además, dependiendo de la isla en la que desembarquen, la situación se puede agravar. En algunas zonas de Lanzarote, cuando los migrantes intentan ponerse en pie "encuentran piedras volcánicas, casi cuchillos, y es bastante complicado".
Mirada a Latinoamérica
Cuando se habla de inmigración en Canarias, muchos piensan en cayucos y pateras. Pero esta no es la única circunstancia que León XIV va a encontrar en el archipiélago. Alrededor de 340.000 extranjeros residen en las islas, según los datos del INE, y de esta población hay una mayoría latinoamericana.
"La realidad migratoria en Canarias tiene la mirada claramente marcada hacia Latinoamérica", afirma Arancha Méndez. Desde Cáritas también ofrecen ayuda y acompañamiento a esta parte de la población, sobre todo en aquello relacionado con las barreras administrativas.
Una dificultad evidente es el padrón municipal. Muchos migrantes latinos viven en habitaciones realquiladas y no consiguen empadronarse, y así resulta más complicado acceder a ciertos servicios sociales o a la tarjeta sanitaria. Méndez cree que hay una "diferencia de mirada" en la administración pública, y que "es importante que se reconozcan los derechos de todas las personas independientemente de su situación".
Buena parte de la población extranjera en Canarias procede de Venezuela. Hay 88.600 venezolanos en las islas. También 63.800 cubanos y 54.300 colombianos. Según Méndez, esto se debe a los "vínculos históricos" que existen entre Canarias y América Latina. "Nosotros emigramos mucho a Cuba o Venezuela en su momento, y desde entonces tenemos una conexión muy grande con Latinoamérica", apunta.
"Estamos encantados de que venga el papa"
Además de la misa en el puerto y del encuentro con migrantes en Arguineguín, León XIV va a conocer Las Raíces, un centro de acogida para personas vulnerables.
Allí proporcionan alojamiento y manutención, así como acompañamiento en ámbitos como el sanitario o el psicosocial. El centro abrió en 2021 y desde entonces han ayudado a más de 5.500 personas, según publican en su página web.
Las Raíces fue objeto de diferentes críticas en sus primeros tiempos. Las instalaciones se encuentran en una zona boscosa y húmeda, y los migrantes se topaban con un puñado de carpas sin demasiados medios. Algunos incluso preferían vivir en la calle antes que ser trasladados a lo que se consideraba un campamento "maldito".
Sin embargo, ahora el espacio ha puesto en marcha diferentes mejoras, pasando de carpas a una estructura más digna.
En Cáritas esperan que la visita del Pontífice pueda ayudar a visibilizar estas y otras situaciones. "Estamos encantados de que venga el papa a hablar de migraciones, es ponerlas en el foco y en el discurso", celebra Méndez, aunque también señala que muchos de los problemas a los que se enfrentan los migrantes sólo se solucionan "si las políticas públicas nos miran a todos de la misma manera y reconoce los derechos de todos y de todas".
Choque entre la extrema derecha y el discurso de la Iglesia
León XIV llega a España en un momento en el que los discursos racistas se encuentran en pleno auge, provocando que la extrema derecha y la Conferencia Episcopal hayan tenido importantes roces en los últimos meses. Los obispos españoles se han posicionado contra la prioridad nacional de Vox, apostando, en su lugar, por "la prioridad del Evangelio".
El obispo de Canarias, José Mazuelos, llegó a decir que "habría que meter a mucha gente en un cayuco cinco días y sin comer". Las declaraciones no pasaron inadvertidas para el líder de Vox, Santiago Abascal, que posteriormente acusó a los obispos de hacer negocio con la inmigración.
El papa es consciente de este enfrentamiento. En noviembre del pasado año, León XIV se reunió con los obispos españoles y mostró su preocupación por "la ideología de ultraderecha". El Pontífice considera que estas formaciones políticas intentan "ganar el voto católico" e "instrumentalizar a la Iglesia", según fuentes conocedoras de aquel encuentro.
Más allá de las disputas a nivel político y de la posición que ocupe cada partido o institución en el asunto migratorio, aquellos que trabajan sobre el terreno, los que conocen de primera mano esta realidad, no conciben que los mensajes ultras estén calando: "Las personas migrantes vienen huyendo de conflictos bélicos, matrimonios forzosos o muchas vulnerabilidades. La ruta del Atlántico es la más mortífera que existe, nadie se jugaría la vida por dar un paseo entre las olas", remarca Rodríguez Verona.
