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13/03/2019 07:25 CET | Actualizado 13/03/2019 07:25 CET

Un mundo súper conectado gracias al 5G... cuando llegue

Fotos: Unsplash

El 5G no es otra cosa que la próxima generación de tecnología móvil. Veíamos en el Mobile World Congress de este año como se presentaban los primeros dispositivos capaces de aprovechar sus capacidades.

Antecedentes generacionales del móvil

¿Y qué hemos tenido antes del 5G? Pues muy sencillo: la primera generación (1G) permitía realizar llamadas a/desde un teléfono móvil, la segunda o 2G mejoraba la seguridad y permitía el envío de mensajes de texto o SMS. Con el 3G (tercera generación) llegaron los smartphones o teléfonos inteligentes, que nos metieron Internet en el bolsillo, y con el 4G, que disfrutamos hoy, el Internet del bolsillo nos permite ver vídeos en HD por streaming.

Y esta nueva tecnología: ¿para qué?

El 5G nos trae 3 beneficios muy sencillos de entender:

  • Accesos a Internet más rápidos, cuatro veces más que lo que conocemos hoy, 4x4G

  • Una menor latencia, es decir retrasos entre envío y recepción de información más cortos

  • Un aumento de la conectividad: más personas conectadas, con más dispositivos al mismo tiempo

El volumen de dispositivos conectados a Internet, y de datos transmitidos no para de crecer, ¡y lo hace espectacularmente! Solo en cuanto a dispositivos, hemos pasado de tener 0,08 dispositivos conectados por persona en 2010 a 6,58 el año que viene (proyección del 2020) y se espera que para el 2030 sean más de 12 por persona. Para crecer en volumen de 'dispositivos' conectados, con conexiones más rápidas y más estables, necesitamos 5G.

Gran impacto... ¡y en muchos ámbitos!

Los hay que vaticinan que el 5G es equivalente, -¿qué digo?-, supera con creces a la última revolución industrial que hemos vivido, aquella en la que se inventó la informática. Solo con 5G se pueden llevar a cabo planes de Smart Cities, o ciudades inteligentes y conectadas, y hacerlos realidad. Por ejemplo ciudades donde nuestros suministros (agua, electricidad, tv, etc...) y el transporte (de mercancías y personas) pasen a ser gestionados desde la nube. Así estarían interconectados todos los dispositivos que gestionasen distintos aspectos de nuestras vidas, de forma consciente o inconsciente para nosotros. Dichos dispositivos conectados serán en muchos casos consecuencia de la eclosión del Internet de las cosas, del hecho de querer conectarlo todo a Internet, con el fin de controlar, satisfacer y mejorar nuestras vidas, lo que creará nuevas oportunidades de negocio, o los resultados de las empresas que despliegan esos dispositivos, no nos engañemos, aquí habrá mucho negocio.

¿Y a mí qué?

Si te gusta disfrutar de contenidos en el móvil, podrás hacerlo de forma más inmediata. Además se añadirán nuevas capas de información de realidad virtual, aumentada o híbrida. Y no sólo nos servirá para ver contenidos en el móvil, sino que se podrán proyectar nuevos datos e informaciones en las pantallas o el limpia parabrisas del coche, pudiendo así 'sorprendernos' con la información relativa a lo que nos rodea en tiempo real, al más puro estilo Terminator,

Dentro del mundo del transporte, y del automóvil en particular, esa sería la primera fase, para después pasar a una segunda en la que se hace viable el coche autónomo, que necesita de un entorno híperconectado para poder operar con el mayor grado de seguridad posible.

Un gran campo de mejora es el de las comunicaciones en tiempo real, con el uso de capas adicionales que se puede poner al servicio de la medicina, para intervenciones gestionadas en remoto o simplemente asistidas o dirigidas en remoto. El 5G permitirá conectar a profesionales entre ellos y con sus pacientes, reduciendo así tiempos invertidos en viajes, y garantizando además la fiabilidad y seguridad de las intervenciones.

"¿Y esto para cuándo?"

Pues queda un rato. Los expertos calculan que pasaremos por 3 fases, de 3 a 5 años cada una de ellas, lo que nos da un horizonte temporal de 9 a 15 años contando desde 'hoy'.

La primera fase permitirá que la velocidad de acceso a Internet se multiplique y sea mucho mas rápida, para en la segunda crear ecosistemas apoyados sobre algoritmos de inteligencia artificial y software preparado para gestionar el envío y recepción de todo ese volumen de datos (información). En la tercera se producirá ya un despliegue de cosas y personas conectadas entre sí, cambiando posiblemente muchas formas de vida que hoy damos por buenas y estables.

Seguimos...

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