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13/09/2013 07:44 CEST | Actualizado 12/11/2013 11:12 CET

Amor

2013-09-11-danimartn.jpgHoy quiero compartir con vosotros algo que hacía tiempo que no me pasaba, que no sentía. ¡ESTOY ENAMORADA!

Hoy quiero compartir con vosotros algo que hacía tiempo que no me pasaba, que no sentía. ¡ESTOY ENAMORADA!

Y puedo decirlo sin que me tiemble el pulso. Sin que la voz se altere. Lo sé firmemente. Y lo sé, porque lo he puesto en mis redes sociales.

No ha faltado una: Twitter, Facebook, Instagram...

Que bonita sensación. Que maravilloso sentimiento. Aunque a veces me parece una responsabilidad estar a la altura de mi pareja. Me pregunto constantemente si estaré consiguiendo transmitirle todos los pensamientos que me evoca pensar en él. Intento que cada vez que ocurre, se entere el mundo.

En realidad creo que es una manera de dar seguridad a tu pareja. Es como cerrar puertas a los posibles babosos que te escriben al WhatsApp por ejemplo. Yo tengo la estrategia: ponte una foto con tu chico y que les den. Ahí claramente estás poniendo una barrera de contención. El que quiera saltarla, que se arriesgue a sabiendas de que la piscina puede estar llena o no.

Otra de las cosas que no pueden faltar cuando estás realmente enamorado es el Nick que pones para que lea la gente. El mío ahora es "juntos para siempre. Gracias por hacerme feliz cosita. TQ" y el suyo "Jamás imagine encontrarte y por fin estas en mi vida. Te amo"

¿Ves? Claramente se ve que nos queremos muchísimo.

Hay química, sin duda. Estamos en la misma onda.

Mi amiga Marta, por ejemplo, tiene una foto de perfil puesta con su chico y unas iniciales que se tatuó por él como estado de WhatsApp.

¿Su novio? El escudo del Barça como foto y una frase de la peli "300" de nick.

Claramente no hay amor. No es correspondido. Marta no lo ve, se ríe cuando le pregunto si no va a tomar medidas al respecto. Según ella: "la gente es libre de querer a su manera. Prefiero que me lo demuestre con hechos cada día, que no públicamente con palabras. Y lo hace, vaya si lo hace..."

Pobre. No se da cuenta de que su novio pasa de ella.

El mío me quiere tanto, que cada poco cambia la foto y el estado. Cada vez que suena nuestra canción en algún sitio, lo pone en Twitter.

La gente nos envidia. Envidia nuestro amor puro y detallista. Y lo entiendo, aunque cada vez veo más parejas que quieren copiar nuestro secreto cibernético.

Quizás no nos vemos tanto como me gustaría, es verdad.

Pero con todos estos detalles públicos ¿quién necesita verse tan asiduamente?

Es decir, si yo salgo de trabajar a las 19:00 y él a las 21:00, pues en lugar de quedar a cenar, tener que ducharse, vestirse, arreglarse, desplazarse hasta el sitio, acabar tarde y levantarte al día siguiente reventado, quedamos por Skype y nos ahorramos todo el trajín.

Cenamos juntos en realidad, bueno, casi. Esa escena me parece mágica. Los dos delante de la pantalla, compartiendo momentos, contándonos el día... es precioso.

Aún no nos hemos ido a vivir juntos, pero por preservar nuestra intimidad y nuestra pasión.

Probamos a hacerlo y no funcionó. Discutíamos después del trabajo por tonterías. Así que decidimos tener una ciber-relación entre semana, colgados del teléfono y las redes.

Nunca más desde entonces hemos vuelto a tener una disputa... no recuerdo ni una sola discusión. Y claro, cuando nos vemos los fines de semana, nos cogemos con muchísimas más ganas. Es como empezar de nuevo.

Cómo nos queremos... Sé que te puedes sentir intimidado con tanta muestra de afecto, con tanto detalle romántico, con esta relación idílica. Lo sé. Pero si quieres subirte al carro de lo que la gente que no entiende de "exteriorizar sentimientos" define como "vaya dos frikis", toma nota de este vídeo.

No estamos solos, amigo. Cada día somos más y conseguiremos apoderarnos de la ciber-felicidad. ¿Te unes?