Siete años perdido a 3.700 kilómetros: el chip de Dodger ha permitido a Amber y sus dos hijos recuperar el gato que escapó en una mudanza tras la muerte del padre
El hallazgo ocurrió cerca de 50 kilómetros de la ciudad donde el gato había desaparecido siete años antes.
La familia de Amber Davidson-Orozco llevaba más de siete años preguntándose qué habría pasado con Dodger. El gato desapareció en 2018, en mitad de una mudanza marcada por el dolor: acababan de perder al padre de los niños y trataban de empezar una nueva vida lejos de California. Desde entonces, el animal nunca volvió a aparecer. Hasta ahora. La historia terminó con un inesperado reencuentro a más de 3.700 kilómetros de donde todo empezó.
Dodger había sido adoptado por la familia en 2016 en un centro de adopción de California y rápidamente se convirtió en uno más de la casa. Su nombre era un homenaje al equipo de béisbol Los Angeles Dodgers, pero poco después el hogar familiar se vino abajo. Tras la muerte repentina del padre de sus hijos, Amber decidió mudarse fuera del estado. Durante aquel traslado, un amigo llevaba al gato junto a las pertenencias familiares cuando el animal escapó del vehículo.
Durante años, la familia siguió pensando en él. “Siempre pensamos en él”, contó Amber al diario The Guardian, al recordar aquellos años en los que nunca dejaron de preguntarse si seguía vivo o qué destino había tenido.
La sorpresa llegó este febrero, cuando una persona encontró a un gato callejero en California y lo llevó a una organización de rescate animal para vacunarlo y esterilizarlo. Allí descubrieron que el animal ya tenía microchip. Al escanearlo, apareció el nombre de la familia Davidson-Orozco. Era Dodger.
El hallazgo ocurrió cerca de 50 kilómetros de la ciudad donde el gato había desaparecido siete años antes. Mientras tanto, la familia ya vivía en Georgia, al norte de Atlanta. Aun así, la distancia no fue un problema.
Desde Fresno Trap and Release se pusieron en contacto con Amber y comenzaron a organizar el regreso del gato. Sydney Sherman, integrante de la asociación, tenía previsto viajar a Florida para asistir a una boda y se ofreció a llevar consigo al animal en avión. La familia recorrió varias horas de carretera de madrugada para reunirse con él. Lo más sorprendente llegó después: Dodger seguía comportándose exactamente igual.
“Oh, ahí está. Ese temperamento tan dulce, cariñoso y sociable sigue intacto”, explicó Amber tras volver a tenerlo en brazos. Sus hijos, que eran pequeños cuando el gato desapareció, también reconocieron enseguida a ese compañero de infancia que creían perdido para siempre.