De pedir ayuda a entrenar a la OTAN: Ucrania exporta ya su experiencia de guerra a Alemania, Polonia y Dinamarca, que adoptan sus tácticas con drones
Los drones interceptores de bajo coste desarrollados por Ucrania se han convertido ahora en uno de los productos más buscados por varios gobiernos occidentales.

Ucrania ya no solo recibe ayuda militar de Occidente, también empieza a enseñar a sus aliados cómo se combate una guerra moderna. La transformación ha sido tan rápida que varios países europeos han comenzado a incorporar tácticas ucranianas en sus propios ejércitos, especialmente en el uso de drones, defensa aérea y combate en primera línea.
Alemania ya cuenta con instructores ucranianos en academias militares, Dinamarca trabaja con especialistas llegados desde Kiev y Polonia ha lanzado programas conjuntos apoyados por expertos de Ucrania.
Durante años, las tropas occidentales fueron quienes entrenaron a los soldados ucranianos. Pero la guerra contra Rusia ha cambiado por completo esa relación. Tras más de cuatro años de combates continuos, Ucrania acumula una experiencia de guerra real que ningún ejército europeo posee actualmente.
Uno de los ámbitos donde más interés despierta Ucrania es el de los drones. El conflicto ha obligado al país a innovar a una velocidad enorme: drones kamikaze, interceptores baratos para derribar aparatos enemigos y sistemas improvisados capaces de adaptarse en cuestión de semanas al campo de batalla.
La OTAN ya está aprovechando ese conocimiento. El Centro Conjunto de Análisis, Entrenamiento y Educación de Ucrania (JATEC), creado el año pasado, nació precisamente para trasladar las lecciones aprendidas por Kiev a los ejércitos aliados.
El presidente del Comité Militar de la OTAN, Giuseppe Cavo Dragone, explicó esta semana que operadores ucranianos participan incluso en maniobras militares de la alianza actuando como “enemigo” para poner a prueba a las tropas occidentales.
La influencia ucraniana también se nota fuera de los cuarteles. Varias empresas europeas quieren copiar el modelo de producción militar del país. Ucrania ha conseguido fabricar armas y drones a gran velocidad, con menos burocracia y con una conexión mucho más directa entre soldados y fabricantes.
Ese modelo interesa especialmente a países como Dinamarca o Noruega, que ya colaboran con compañías ucranianas para producir tecnología militar en suelo europeo. El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, reconoció que su objetivo es que las empresas de su país aprendan directamente de la experiencia ucraniana.
Además, el interés internacional por la tecnología de Kiev se ha disparado tras la guerra con Irán, donde Estados Unidos y sus aliados se encontraron con amenazas de drones similares a las que Ucrania lleva años combatiendo. Los drones interceptores de bajo coste desarrollados por Ucrania se han convertido ahora en uno de los productos más buscados por varios gobiernos occidentales.
Aun así, Kiev sigue dependiendo de parte del armamento occidental más avanzado, especialmente de sistemas estadounidenses de defensa aérea. Pero la estrategia ucraniana empieza a cambiar: menos dependencia tecnológica y más alianzas industriales a largo plazo.
