La psicología de la moda en 'Euphoria': por qué el personaje de Jacob Elordi, que dice no querer gastar 50.000 dólares en flores para su boda, lleva una camisa de 7.000 dólares
¿Se trata de un error de coherencia o una decisión deliberada?

El regreso de Euphoria con su tercera temporada no solo ha reactivado el fenómeno televisivo que convirtió la serie en un icono generacional, sino que ha vuelto a incendiar las redes sociales, donde cada escena se inspecciona al detalle. Entre teorías, memes y debates sobre sus personajes, hay un elemento que vuelve a acaparar titulares: su vestuario. Porque en el universo de la serie, la ropa es mucho más que simples prendas de vestir.
Y ahí es donde entra Nate Jacobs, el personaje de Jacob Elordi, que en uno de los primeros episodios lanza una frase aparentemente sensata: “No me pienso gastar 50.000 dólares en flores”, le dice a Cassie, mientras viste, sin inmutarse, una camisa de Bottega Veneta valorada en casi 7.000 dólares. La contradicción no ha pasado desapercibida y ha encendido el debate: ¿error de coherencia o decisión deliberada?
En realidad, todo apunta a lo segundo. En Euphoria, cada prenda está pensada para contar algo que los personajes no dicen en voz alta, y en el caso de Nate, su forma de vestir habla de poder, de fachada y de una identidad construida a golpe de apariencia. Su personaje siempre ha funcionado como una fábrica de contradicciones, por lo que puede protestar por el derroche de una boda, pero al mismo tiempo aparecer vestido con prendas de lujo que cuestan una pequeña fortuna.
La ropa como “trabajo performativo”
Esa tensión no es un error de continuidad, sino que es precisamente el mensaje. La serie convierte el vestuario en un arma narrativa para que el personaje aparente dinero, poder y control, aunque por dentro esté mucho más roto de lo que admite, tal y como recoge Vogue. El ejemplo más comentado es su camisa de cuadros de Bottega Veneta, una pieza de efecto franela confeccionada en cuero, inspirada en el look que Kate Moss llevó en el desfile primavera/verano 2023 de la firma italiana.
La prenda, que en el mercado se mueve en torno a los 6.800 dólares, se ha convertido en símbolo de la estética de Nate en la tercera temporada: una ropa aparentemente sencilla, pero diseñada para gritar estatus a la mínima observación. La diseñadora Natasha Newman-Thomas explicó que al vestir a Nate con Bottega quería mostrar un personaje que quiere parecer un trabajador de obra y, a la vez, alguien capaz de impresionar a inversores millonarios.
Según ella, esa ropa funciona como “trabajo performativo”, una forma de construir la apariencia de éxito mientras la historia insiste en que todo es más frágil de lo que parece. Además, la conexión entre Jacob Elordi y la marca también ayuda. En pantalla, Nate viste Bottega; fuera de ella, Elordi es embajador de la firma, una relación que facilita el acceso a prendas y refuerza la sensación de que personaje y actor casi se confunden en el mismo universo aspiracional.
