Meryl Streep reflexiona sobre el estado actual del cine y expone la razón por la que a veces es "tan aburrido"
La actriz acaba de estrenar la secuela de 'El diablo viste de Prada'.

Meryl Streep, considerada una de las grandes actrices de la historia del cine, ha reflexionado largo y tendido sobre el momento que atraviesa la industria y el tipo de películas que se hacen actualmente.
La estrella de Hollywood acaba de estrenar la secuela de El diablo viste de Prada y está en plena promoción y ha estado en el Breakfast Show de Hits Radio con sus compañeras de reparto Anne Hathaway y Emily Blunt. Durante la conversación, Streep ha comentado cómo cree que la hegemonía de las películas de superhéroes han influido en la forma en la que es escriben los personajes en general.
"Creo que ahora tendemos a Marvelizar las películas. Tenemos a los villanos y tenemos a los buenos y es tan aburrido", confesó la actriz. Para ella, es mucho más interesante cuando los personajes tienen luces, sombras y no responden a una caracterización específica.
Streep ha recordado que la mayoría de personas son imperfectas: "Lo que es realmente interesante de la vida es que algunos héroes tienen defectos y algunos villanos son humanos, interesantes y tienen sus propias virtudes", analizó la actriz. Por eso dijo que sí a la secuela de El diablo viste de Prada, porque considera que es "más complicada".
En la segunda entrega de la película, que fue todo un fenómeno cultural hace veinte años, Miranda, Andy, Nigel y Emily vuelven a la carga en un escenario muy diferente al de la cinta original, abordando la crisis de los medios de comunicación, el sector editorial y las revistas en papel.
En esta secuela, Miranda Priestly (Streep) tiene que enfrentarse a movimientos empresariales para garantizar el futuro y la reputación de Runway, la revista que dirige durante décadas.
Para celebrar el estreno de la película, el equipo se ha volcado con la promoción de la película, que incluso ha contado con la participación de Anna Wintour, en la que se inspira el personaje de Priestly. La editora de Vogue posó para la revista junto a Streep en una portada en la que ambas aparecían vestidas de Prada, dejando a los fans de la cinta con la boca abierta.
