El reguetón de Bad Bunny y el punk-pop de Green Day serán el huracán antitrumpista en la Super Bowl más política
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El reguetón de Bad Bunny y el punk-pop de Green Day serán el huracán antitrumpista en la Super Bowl más política

El puertorriqueño actuará en el medio tiempo del partido más esperado de la NFL, mientras que la banda californiana abrirá el evento.

Green Day y Bad Bunny sobre fondo de fútbol americano.Getty Images/El HuffPost

Hace 22 años Green Day ya gritaban aquello de "Don't wanna be an American idiot / Don't want a nation under the new mania" en su himno antiestadounidense American Idiot, entonces Estados Unidos estaba bajo el gobierno de George W. Bush, enmarcado en polémicas como la guerra de Irak y las supuestas armas de destrucción masiva. Ahora, el punk-pop de los californianos va a llegar a uno de los símbolos de Estados Unidos que es la Super Bowl LX 2026, en pleno gobierno de Donald Trump marcado por las actuaciones de los ICE y el ataque a Venezuela o la amenaza a Groenlandia. Pero ellos solo son la apertura: abrirán el espectáculo con motivo del 60º aniversario del evento de la NFL. Después llegará el anticolonialismo estadounidense de Bad Bunny.

Con el anuncio de que el puertorriqueño iba a protagonizar el show de medio tiempo entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks en el Levi's Stadium de Santa Clara (California, EEUU), después de publicar su disco más reivindicativo y político, Debí tirar más fotos, Benito Antonio Martínez Ocasio se convertirá en el primer artista latino en protagonizar un medio tiempo íntegramente cantando en español. 

Bad Bunny va a gritar al símbolo estadounidense por excelencia un "aquí tú hablas español", como bien diría la presentadora de Caso Cerrado (Telemundo) Ana María Polo. Y así lo dejó claro a su paso el pasado mes de octubre por Saturday Night Live cuando, tras un sketch en español, dijo: "Si no habéis entendido lo que acabo de decir, tenéis cuatro meses [hasta la Super Bowl] para aprender [español]".

De hecho, antes de anunciarse este show, que tendrá una duración de 12 o 15 minutos y en el que se prevé que repase tanto sus grandes éxitos y que haga un viaje a sus raíces con canciones de su último disco como NuevaYol Lo que le pasó a Hawaii, el cantante ya había anunciado que no daría conciertos en Estados Unidos de su multitudinaria gira.

El motivo no era otro que las redadas llevadas a cabo por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). "Estaba el problema de que, por ejemplo, el maldito ICE podría estar afuera [de mi concierto]. Y es algo que estábamos hablando y que nos preocupaba mucho", señaló en una entrevista con la revista I-D. 

Contra esta agencia policial también cargó en su discurso al recoger el premio Grammy a Álbum del año, el galardón estrella de los premios más prestigiosos de la industria, que consiguió hace solo siete días y con el que también ha firmado una página en la historia de la música. “Antes de decir gracias a Dios, voy a decir fuera ICE”, fueron sus primeras palabras sobre el escenario.

El ICE ha intensificado recientemente su actividad en estados como Minnesota, realiza unas 1.500 deportaciones diarias de población latinoamericana, por lo que el evento podría servir como un llamado a todos ellos.

El golpe contra el colonialismo de Bad Bunny

Durante todo el proceso creativo de Debí tirar más fotos, la reivindicación de la dignidad y la independencia de Puerto Rico han estado presentes a nivel musical usando, además del reguetón, samples de la orquesta de salsa El Gran Combo de Puerto Rico en NuevaYol o ritmos tradicionales como la plena en El Clúb.

A nivel lírico, por ejemplo, en Lo que le pasó a Hawaii canta “quieren quitarme el río y también la playa" en referencia a la situación que vivió Hawaii cuando pasó a convertirse en Estado de Estados Unidos y pide mantener los recursos naturales de Puerto Rico, que es desde 1898 Estado Libre Asociado.

En esa misma canción, Benito hace la reivindicación del lelolai —expresión vocal característica de la música folclórica puertorriqueña— y la bandera, presente también en temas como La Mudanza, donde recupera la represión histórica vivida en Puerto Rico por el nacionalismo estadounidense con versos como "Aquí mataron gente por sacar la bandera. Por eso es que ahora yo la llevo donde quiera".

Con ello, pero también con su residencia en El Coliseo de Puerto Rico, de dos meses de duración y 31 directos, o con los conciertos por las plazas de San Juan, el reguetonero quiere reforzar la identidad puertorriqueña, pero también dar a conocer la situación que vive el país como territorio no incorporado de EEUU y poner sobre la mesa la cultura latina.

  Bad Bunny en uno de sus conciertos de su residencia en Puerto Rico.Kevin Mazur Photography

"Muchos son ignorantes, pero simplemente viven su vida. No saben que aquí hay gente que está perdiendo sus hogares. Fueron criados pensando solo en ganar dinero, así que no lo tienen presente. Hay otra perspectiva que intento enseñarles", dijo en la mencionada entrevista sobre su vínculo con personalidades estadounidenses de la esfera de Hollywood. 

Trump también aparecía en su videoclip de NuevaYol o, más bien, una voz que lo imitaba diciendo: "Cometí un error, quiero pedir disculpas a los inmigrantes en América, quiero decir en Estados Unidos. Sé que América es todo el continente". Un mensaje con una referencia a las disculpas del presidente tras la broma que hizo el humorista Tony Hinchcliffe en un mitin republicano en el que calificó a Puerto Rico como "una isla de basura".

La mordaz crítica antiTrump de Green Day

Las reivindicaciones contra Trump no solo vienen de la población latina o de Bad Bunny, los encargados de abrir el partido con su concierto inaugural serán los californianos Green Day, quienes tampoco se han mordido la lengua a la hora de criticar la gestión de Donald Trump, como ya hicieron con Bush y su disco American Idiot en 2004.

Billie Joe Armstrong, vocalista y guitarrista del veterano trío californiano llegó a comparar a Trump con Hitler en el semanario de rock Kerrang! donde aseguró que "el peor problema que veo en Trump es quiénes son sus seguidores” o que el mandatario le daba "diarrea". "En realidad me siento mal por ellos, porque son pobres, gente de clase trabajadora que no puede salir adelante. Están enfadados y él se ha aprovechado de su ira. Simplemente les dijo: 'No tienes opciones y yo soy el único que te puede ayudar'. ¡Exactamente igual que Hitler!", señaló en semanas previas a la victoria presidencial del estadounidense en 2016.

También en esa campaña presidencial, durante los American Music Awards, el grupo animó al público con el cántico "No a Trump, no al Ku Klux Klan, no a los EEUU fascistas" antes de interpretar su tema Bang bang.

Las críticas del grupo formado por Amstrong, Mike Drint y Tré Cool también se han incluido en las canciones cambiando su letra. Lo hicieron en varios eventos entre 2019 y el festival de Coachella 2025 cuando en lugar de "I'm not a part of a redneck agenda [No soy parte de la agenda redneck]" cantaron "I'm not a part of the MAGA agenda". Tras las críticas por el supuesto saludo nazi de Elon Musk en la toma de posesión de Trump en enero de 2025, el grupo volvió a cambiar la letra sustituyendo "MAGA agenda" por "Elon agenda".

En el mismo mes de marzo de 2025 decidieron cambiar la letra de otra icónica canción de su disco American Idiot en la que también critican duramente la sociedad estadounidense para cargar contra el vicepresidente JD Vance. Durante un concierto en Australia, Billie Joe Amstrong pasó de cantar "Am I retarded, or am I just overjoyed? [¿Soy retrasado o solo estoy eufórico?]" a decir "Am I retarded, or am I just JD Vance? [¿Soy retrasado o soy solo JD Vance?]".

En ese mismo show, el vocalista había caldeado al público con el cántico: "¿No quieres que los políticos se callen la maldita boca? ¿No quieres que Elon Musk se calle la maldita boca? ¿No quieres que Donald Trump se calle la maldita boca?".

"Soy anti ellos": la respuesta de Trump, que no asistirá al evento, pero deja la puerta abierta a una redada del ICE

Ante las reivindicaciones de Bad Bunny en Saturday Night Live y las continuas críticas directas de Green Day a su gestión, Trump ha criticado la decisión de la NFL en una entrevista con The New York Post donde dijo que era una "pésima elección". "Todo lo que hace es sembrar odio. Terrible”, indicó, a pesar de que cuando se anunció la actuación de Bad Bunny dijo no conocerle.

Sobre su asistencia —aunque sí fue al evento el pasado año—, aseguró que "simplemente, está demasiado lejos". "Iría, les gusto. Iría, ya saben, si [el vuelo] fuera un poquito más corto", indicó el mandatario estadounidense, dejando claro que las seis horas de vuelo desde Washington a Santa Clara sería el motivo de su ausencia y no los músicos elegidos.

No está él, pero su esencia puede que sí lo esté porque tras conocerse la confirmación de Bad Bunny en la Super Bowl, y después explicar los motivos para no girar en EEUU, la administración Trump dejó claro que el evento no estará exento de agentes del ICE. 

"No hay ningún lugar en este país que proporcione un refugio seguro a las personas que se encuentran aquí ilegalmente. Ni en la Super Bowl ni en ningún otro lugar", señaló Corey Lewandowski, asesor jefe del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en el podcast The Corey Show. "Los encontraremos. Los detendremos. Los mandaremos a un centro de detención y los deportaremos. Así que tengan en cuenta que esa es una situación muy real bajo esta Administración", añadió.

Sobre el terreno de juego de esta Super Bowl, el evento más seguido en televisión en el mundo y que el año pasado marcó su máximo con más de 127 millones de espectadores, además de touchdowns y conversiones habrá un claro mensaje a Trump, en plena oleada de detenciones y a unos meses de las elecciones de medio mandato.

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Soy redactora de LIFE en El HuffPost España y mi misión es acercarte la última hora del mundo de la cultura, la música y el entretenimiento.

 

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Escribo principalmente de música, cultura, cine, series y entretenimiento porque, aunque sirva para desconectar, bailar o echar un rato entre palomitas, la cultura esconde mucho más. Evitando el elitismo, trato de tender la mano a las nuevas tendencias de la industria musical o del audiovisual a través de entrevistas con artistas emergentes —que pronto dejarán de serlo— y compaginarlo con el análisis de lo más mainstream como Taylor Swift o Bad Bunny.


En estos ocho años he cubierto los Goya, los Oscar, el Benidorm Fest o Eurovisión. Sí, soy la responsable de los memes que han inundado la cuenta de X de El HuffPost en Eurovisión. Siempre buscando un contenido cercano, sin perder el rigor, contando más allá de lo que se pueda ver en la pantalla.
Aunque no siempre haya relación con la industria cultural, también he cubierto temas relacionados con el Feminismo y el colectivo LGTBIQ+.

 

He podido contar en primera persona con supervivientes del “Stonewall español” que es el Pasaje Begoña, denunciar la situación que viven los menores trans o hablar sobre qué significa la manosfera antes de que llegara a Netflix ‘Adolescencia’.

 

Mi trayectoria

Nací en Málaga, donde estudié Periodismo por vocación en la Universidad de Málaga, entre playlists de Spotify, discos y conciertos. Antes de incorporarme a El HuffPost en 2017, colaboré diversas revistas culturales y de entretenimiento. En 2016 trabajé en el departamento de comunicación de UPHO Festival, un festival de fotografía contemporánea urbana parte del proyecto europeo Urban Layers. Y, aunque sigo echando de menos Andalucía, me trasladé a Madrid para estudiar el Máster en Periodismo Cultural en la Universidad CEU San Pablo. En 2018, compaginé mi trabajo en El HuffPost con la coordinación de proyecto de la Bienal de Arte Contemporáneo de Fundación ONCE celebrada en CentroCentro. Desde 2017 trabajo en El HuffPost España, donde he logrado una nominación a los premios GLAAD y ser finalista de los Premios Papageno en 2022.

 


 

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