Elena Filgueira, la tatuadora que convirtió la imprenta de enfrente en una de las librerías más influyentes de España
La dueña de Vigo de Papel ha conseguido que decenas de miles de personas sigan con atención sus recomendaciones literarias diarias.
Elena Filgueira lleva su amor por los libros tatuado en su propia vida. Y no es sólo una forma de hablar. Es la dueña de Vigo de Papel, una de las librerías más potentes de España en las redes sociales (51.000 seguidores en TikTok y 30.000 en Instagram) y su palabra es casi ley para miles de amantes de la lectura, que esperan ansiosos sus recomendaciones diarias para elegir su siguiente novela. Pero esta historia no empieza en la librería, sino justo enfrente, en un local de tatuajes de la calle Aguia de Vigo.
"Yo tenía un estudio de tatuaje en la misma calle, enfrente. Durante la pandemia se complicó mucho la cosa porque no podíamos estar varios tatuando a la vez. Vi el cartel de ‘se traspasa’ en un local cercano y empecé a darle vueltas a si no podríamos convertir eso, que era una imprenta, en una librería", relata Elena mientras se prepara para la Feria del Libro de Vigo, que comienza el 1 de julio.
Aquel local que se traspasaba se llamaba Copy-Alte y llevaba funcionando desde 1997. Era la típica tienda donde se hacen fotocopias, pero en la cabeza de la librera, amante de la lectura desde siempre, se empezó a dibujar una idea: dejar los tatuajes y transformar aquello en una librería. Se lanzó a la piscina, pero en aquel momento apenas tenía agua.
"Los inicios fueron durísimos"
"Los inicios fueron durísimos porque la parte de la imprenta no es lo mismo que hace 20 años, e ir transformando un negocio en otro no es fácil porque la gente estaba acostumbrada a venir aquí a hacer fotocopias. Entonces de primeras hablé con el comercial de una distribuidora para ver si podíamos meter libros y me apoyaron muchísimo desde Arnoia”, cuenta.
Era el verano de 2024 y todavía estaban lejísimos el éxito en redes sociales y las presentaciones multitudinarias de escritores de renombre que vinieron después. Todo ese camino empezó con una cosa bien humilde: un expositor de libros de bolsillo. Eso provocó que la gente, que iba allí a hacer fotocopias, acabara llevándose algún que otro libro. A esa primera vitrina se le sumó poco después otra de la editorial Xerais, en gallego, y la pelota empezó a rodar poco a poco.
Hasta que, casi por casualidad, llegó TikTok y todo explotó. Elena admite que la idea de abrirse una cuenta, "sin ningún tipo de pretensión", fue una "sugerencia de gente más joven", que pensaba que sería buena idea hablar de libros en esa red social.
"Ha venido gente de México, de Francia, de Portugal"
"TikTok funcionó muy bien y a los cuatro o cinco meses empezó a venir gente a la tienda para conocernos. La primera persona que vino, me voy a acordar siempre, fue un chico desde Gran Bretaña. Estaba de vacaciones a ver a un amigo y nos seguía por TikTok y vino a conocer la tienda. Desde entonces hasta ahora no hay semana que no venga gente de cualquier punto de España, ha venido gente de México, de Francia, de Portugal… Viene gente de todos lados. Está muy chulo", relata Elena.
¿Cuál es el secreto de ese éxito? La librera cree que hay una palabra que lo resume todo: honestidad. "Lo único que digo cuando me piden consejo de otras librerías es que no hablen por hablar, que solo hablen de lo que saben, que no intenten promocionar algo por motivos que no sean reales", explica.
Ella, subraya, lee todos los libros que recomienda y no acepta pagos de ningún tipo ni acuerdos con nadie. Además, cree que tiene unos gustos "muy normales", que coinciden con los de mucha gente. "Yo solo leo lo que me apetece. Hay mucho contenido que se ve en redes que parece publicidad, de gente que no se ha leído los libros y se ve clarísimo. Y luego te llegan las decepciones. Si una persona compra un libro por un vídeo y luego ve que no tiene nada que ver con lo que le han dicho…"
"Para mí, leer es un placer"
Para lograr eso, obviamente, hacen falta muchas, muchísimas horas de lectura. Pero Elena le resta dramatismo a la cuestión: "Para mí, leer es un placer, algo que me gusta. Llegan libros, voy eligiendo lo que me apetece leer y leo en mi tiempo libre porque no tengo tiempo en la tienda para estar leyendo".
Gracias a eso, celebra, le ocurre a menudo una de las cosas que más le gusta de su trabajo: que la gente vuelva a la tienda y le diga que ha acertado con el libro que le recomendó. "Eso demuestra que no le estás vendiendo aire, que tú conoces a esta gente. Por ejemplo, sé que si un señor ha leído a Pedro Feijóo, le va a gustar Santiago Díaz".
En resumen: la clave del éxito es el trabajo y no hay recetas mágicas, como creen algunos al ver que ella estudió marketing en Canadá y suponen, erróneamente, que conoce los intríngulis de la viralidad. "Mi formación data del año 2000, cuando no había redes sociales ni nada. Y previamente nunca me dediqué a nada parecido. Fue más porque me crie en una tienda que tenía mi abuela, que era una jamonería. Ella se pasó toda la vida de cara al público y yo con ella de pequeña. Creo que tiene más que ver con eso".
Como recuerda, su abuela tenía "un don para la gente" que nunca vio en nadie más: "Tenía muy buen carácter, atendía a todo el mundo súper bien, la gente también se portaba muy bien con ella. La tienda de mi abuela la conocía todo el mundo. Si buscas 'El Paraíso, Vigo', vas a encontrar mil artículos en todos lados porque todo el mundo hablaba de ella. Ya me gustaría a mí parecerme a ella". Quien sabe si no se parecen más de lo que cree: ambas consiguieron que se hablase mucho de ellas gracias a su trabajo de cara al público.
Tres libros que recomienda Elena Filgueira para el verano
- Los figurantes, de Delphine de Vigan.
- Primero llega el silencio, de Ioana María Stăncescu.
- Juegos infames, de Mónica Pérez Sobrino.