"Es la columna vertebral de la serie": por qué en 'Los Bridgerton' un baile vale más que mil palabras
Los bailes tienen una importancia enorme en esta serie ambientada en la Inglaterra de la Regencia.
No podemos decir que Los Bridgerton refleje fielmente cómo era la vida de la nobleza en los años de la regencia, cuando el príncipe de Gales asumió el mando por la incapacidad de su padre, Jorge III. Sin embargo, lo que muestra sobre el baile sí es real.
Los nobles sabían bailar y los bailes eran los grandes acontecimientos sociales. Todo el mundo quería ofrecer un baile y todo el mundo quería asistir, ver y dejarse ver. ¿Podría haber alguien de la alta sociedad que no supiera bailar? Difícilmente.
Por eso en el comienzo de la cuarta temporada a Benedict Bridgerton le resulta tan extraño conocer a una dama enmascarada con un vestido plateado a la que conoció en el baile con el que su madre, Lady Violet Bridgerton abrió la temporada.
Sophie Baek, hija de un noble, pero prácticamente esclavizada por su madrastra a la muerte de su padre, consigue que el segundo varón Bridgerton no conozca su nombre, ni su rostro, pero no que no pase por alto que no sepa bailar, porque el baile es fundamental para los favorecidos de la Inglaterra de aquellos años.
Lo que transmite el baile
Como señala Tom Verica, productor ejecutivo y director de la serie, al NY Times, el baile "es como la columna vertebral del show no solo cuando nuestros personajes principales están en su noviazgo. Hay mucho de la pompa y solemnidad, y de las reglas del mundo, que se transmite a través del baile".
Y es cierto. En la primera temporada, Daphne Bridgerton y el duque de Hastings anuncian en su noviazgo en un baile. En la segunda, Anthony Bridgerton y Kate Sharma dan el paso de estar juntos bailando en público.
"Se trata de una comunicación no verbal poderosa que trasciende los límites del diálogo", asegura Jack Murphy, coreógrafo de la serie, que añade que "Bailar en Los Bridgerton no es un capricho ni una simple diversión. Solo bailamos cuando es necesario".
Pero no hay duda de que en aquellos años los bailes eran muy importantes. Como indicó Cheryl A. Wilson, autora de Literatura y danza en la Gran Bretaña del siglo XIX, bailar era el momento en el que los jóvenes podían interactuar con el sexo opuesto y tener un poco de intimidad.
"Esta búsqueda aparentemente frívola del baile, para muchos, se convierte en una cuestión económica casi de vida o muerte para las mujeres debido a la seguridad que conlleva el matrimonio", añade sobre cómo los bailes eran importantes como paso previo a un compromiso que derivase en una boda.
Volviendo a los protagonistas de la cuarta temporada, Benedict y Sophie empezaron bailando, o mejor dicho ella a intentarlo, y seguramente también acabarán mostrando su amor a través de la danza.