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Accidentes y retrasos frenan al tren: casi la mitad de usuarios se plantea dejar de viajar o ha dejado de hacerlo

Accidentes y retrasos frenan al tren: casi la mitad de usuarios se plantea dejar de viajar o ha dejado de hacerlo

El 58% de los españoles afirma que el sistema ferroviario le ofrece "poca" o "ninguna" confianza tras los accidentes de Adamuz y Gelida, las revisiones de seguridad y la bajada de velocidad, según el barómetro 40 dB. 

Miembros de la Guardia Civil y efectivos de emergencia trabajan junto a uno de los trenes implicados en el accidente de Adamuz (Córdoba), el 19 de enero de 2026.
Miembros de la Guardia Civil y efectivos de emergencia trabajan junto a uno de los trenes implicados en el accidente de Adamuz (Córdoba), el 19 de enero de 2026.Susana Vera / REUTERS

En este arranque de 2026, España atraviesa una serie crisis ferroviaria, marcada por un incremento en los accidentes y una parálisis parcial de la red de alta velocidad tras una tragedia reciente. 

El evento más grave de esta crisis ocurrió el 18 de enero de 2026 cerca de Adamuz (Córdoba), una colisión entre dos trenes de alta velocidad (un Iryo y un Alvia) tras el descarrilamiento de uno de ellos. El balance oficial de fallecidos se sitúa entre 41 y 46 personas, incluyendo a uno de los maquinistas, con más de 150 heridos. La principal hipótesis de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apunta a una fractura previa en el carril o un fallo en la soldadura de la vía.  El servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía (Sevilla, Málaga, Granada) permanece interrumpido o con fuertes afectaciones debido a las labores en la zona del siniestro.

Pero es que a ese enorme drama se han sumado más siniestros, como el del 20 de enero, cuando tren que circulaba entre las estaciones de Sant Sadurní d'Anoia y Gelida (Barcelona) chocó contra un muro de contención que se había desprendido sobre la vía debido a un fuerte temporal de lluvias. Causó la muerte de un maquinista en prácticas de 28 años. Además, hubo 37 heridos. 

Esta acumulación de eventos ha llevado a revisiones extraordinarias de seguridad, sobre todo por quejas de maquinistas, que incluso generaron ayer una jornada de huelga, aunque se ha suspendido tras un acuerdo entre las centrales sindicales y el Ministerio de Transportes

Todo sumado, está alejando a los españoles de los trenes, según lo constata este martes un sondeo de 40 dB. para la Cadena SER y El País

Los datos

Casi la mitad de los usuarios de trenes se plantean dejar de serlo o ya han dejado de recurrir a ese medio de transporte, según el estudio monográfico encargado a la firma demoscópica. 

El 55,3% afirma que no se ha planteado ni ha dejado de hacerlo; pero el 24,2% afirma que lo está pensando y un 20,5% ya ha renunciado a subirse a un tren. Por electorados, el nivel de desconfianza varía considerablemente: el 35,2% de los votantes de Vox ya no utiliza el tren, porcentaje que baja al 12,8% entre los apoyos del PSOE. 

Y son las generaciones más jóvenes las que se plantean en mayor medida renunciar a ese medio de transporte. Puede consultar todos los datos del sondeo.

Cerca de un tercio de la población utiliza con frecuencia el tren de cercanías y casi un 19% los de media y larga distancia y alta velocidad. Los ciudadanos valoran de una forma más negativa que positiva el servicio de cercanías y a la inversa en el caso de la media/ larga distancia y los AVE, pero la desconfianza hacia el sistema ferroviario es mayoritaria en la sociedad española. Hasta el 58% responde que le inspira "poca" o "ninguna" confianza. Los más recelosos son los votantes de Vox y del PP, lo que evidencia un sesgo ideológico, además. 

Preguntados por qué sentimientos les ha provocado el accidente de Adamuz, el 46% señala “tristeza”; el 35,3% “indignación”; el 32,1% “inseguridad”; el 29,8% “preocupación”; el 19,1% “desconfianza”, y el 14,6%, “miedo”, es decir, sensaciones de recelo hacia el transporte ferroviario.

Respuesta insuficiente

En cuanto a la respuesta a la emergencia tras el siniestro de Córdoba, los peor valorados son, por este orden, el Gobierno de España -el 51,8% cree que su actuación fue “mala” o “muy mala”-; Adif, administrador de infraestructuras ferroviarias (46,4%) y Renfe (42%). En cuarto lugar se sitúan las compañías privadas, como Iryo, propietaria de uno de los trenes implicados en el accidente, pero el porcentaje de ciudadanos que creen que su actuación fue mala o muy mala está 15,3 puntos porcentuales por debajo de la de Renfe.

Por contra, los mejor valorados en la respuesta a la tragedia son los servicios de emergencia y protección civil -el 74,2% cree que su actuación fue “buena” o “muy buena”-; las autoridades locales (51,9%): la Junta de Andalucía (46%) y los medios de comunicación (42,3%). Solo los votantes de izquierdas valoran positivamente la actuación del Gobierno, Renfe y Adif tras el accidente.

Se salva (sólo un poco) Moreno

Preguntados por la labor específica de los diferentes dirigentes políticos, el mejor valorado entre la población general es el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla (PP): un 37,4% cree que su actuación fue “buena” o “muy buena” frente al 25,9% que opina que fue “mala” o “muy mala”. 

El 53,5% califica de “mala” o “muy mala” la respuesta de Pedro Sánchez; y el 49,8% pone esos calificativos a la actuación posterior del ministro de Transportes, Óscar Puente. El saldo del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, también es negativo: un 46,8% cree que estuvo mal o muy mal y un 18,6% que cree que lo hizo bien o muy bien.

Por electorados, la gestión del popular Moreno Bonilla recibe una valoración positiva en votantes de todos los partidos, salvo Vox. Solo los votantes del PP aprueban mayoritariamente la respuesta de Feijóo y solo los del PSOE, Sumar y Podemos, la de Sánchez y Puente.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, juntos en Adamuz tras el accidente de trenes, el 19 de enero de 2026.Joaquín corchero, Europa Press via Getty Images

Nos toca a todos

La mayoría ha experimentado retrasos y cancelaciones en el último año: el 68,4% en el caso de los usuarios de cercanías y el 61,5% en el de los trenes de media-larga distancia y alta velocidad. Además, el 62,9% señala haber sufrido “saturación o exceso de pasajeros en horas punta” del Cercanías y el 58,3% de los usuarios del AVE y los trenes de media y larga distancia se queja de un “precio elevado en relación a la calidad del servicio”. 

Otro de los problemas señalados es la “falta de información ante incidencias”, de la que se quejan el 59,9% de los usuarios de cercanías y el 55,7% de los trenes que cubren trayectos más largos. La “sensación de inseguridad” es señalada por el 45,2% y el 40,2%, respectivamente.

Como consecuencia de los retrasos sufridos, ocho de cada diez usuarios de cercanías se han planteado recurrir a otros medios de transporte alternativos para sus desplazamientos y tres de cada cuatro consideran demasiado bajas las indemnizaciones por incidencias. 

En el caso de los usuarios de trenes de media-larga distancia y alta velocidad, casi el 79% afirma que los retrasos y cancelaciones han hecho que se hayan planteado otro tipo de medio de transporte y el 75,7% cree que las indemnizaciones son “demasiado bajas”.

Preguntados por la liberalización del sector con la entrada en servicio de compañías privadas, la población se muestra dividida: un 44,6% cree que ha abaratado el coste y mejorado la oferta, pero hasta un 40,9% considera que ha introducido bastantes o muchos “riesgos para la seguridad”. El grupo mayoritario (45,2%) no cree que la liberalización esté detrás de la ruptura con los compromisos de puntualidad del sistema.

De 2019 a 2024, el tren creció un 40% en usuarios en las grandes líneas. Los servicios han subido de una media de 56 diarios en la línea Madrid-Barcelona a más de 85. El eje Madrid-Valencia aumentó de 30 a 50 las frecuencias diarias, y el Madrid-Sevilla de 33 a 40, y subiendo en 14 frecuencias diarias adicionales por la incorporación de Ouigo a primeros del año pasado.

Entre la población general, el 42,3% cree que habría que “fortalecer la gestión pública”; el 39,8% apuesta por un modelo mixto público-privado y solo un 7,2% es partidario de “otorgar más protagonismo a la gestión privada”. Por electorados, los votantes del PSOE, Sumar y Podemos son partidarios mayoritariamente (53,1%: 66,9% y 66%, respectivamente) de fortalecer la gestión pública, mientras que los del PP (57,1%) y Vox (40,9%) prefieren un modelo mixto. 

Seis de cada diez ciudadanos creen que se destinan “demasiados pocos recursos” al buen funcionamiento del sistema ferroviario, porcentaje que escala hasta el 72,9% entre los votantes del PP y baja al 48,8% entre los del PSOE, el partido que ocupa actualmente el Gobierno. 

En una escala de 0 a 10, identificándose el 0 con la frase “es importante mejorar el sistema ferroviario, aunque eso implique pagar más impuestos” y el 10 con el enunciado “es importante pagar menos impuestos, aunque eso signifique reducir la calidad del sistema ferroviario”, la población se sitúa, de media, en el 4,6, es decir, ligeramente más partidaria de pagar más impuestos que de reducir cargas fiscales. Por electorados, esa media va del 4,9 de los votantes del PP y Vox al 4,2 de los del PSOE.