Óliver Laxe, director de cine: "¿Quién es el héroe? El que no se engaña a sí mismo y pone sus valores por encima de su ego y de su miedo"
El cineasta español opta a dos premios Oscar por 'Sirāt'.
Óliver Laxe ha sido el protagonista indiscutible de la carrera por los Oscar en España. El cineasta no ha dejado de cosechar éxitos desde que presentó Sirāt el pasado mayo en el Festival de Cannes consiguiendo el Premio del Jurado y este domingo su película opta a dos premios de la Academia de un Hollywood.
Por un lado Sirāt es una de las candidatas a Mejor película internacional y en segundo lugar está nominada en la categoría de Mejor sonido. Esta candidatura es ya histórica puesto que es la primera vez que un equipo formado íntegramente por mujeres —Laia Casanovas, Yasmina Praderas y Amanda Villavieja— consigue la nominación en Sonido.
En los últimos meses, Laxe, cuya trayectoria lo había posicionado como un rostro imprescindible del cine independiente, ha visto cómo su proyección se disparaba, especialmente por sus reflexiones.
El pasado mes de junio, a pocos días del estreno de la película en España, en El HuffPost charlamos con Óliver Laxe para saber más sobre el proceso de Sirāt, el estado del cine en España o la falta de referentes para los jóvenes. Durante la entrevista, el cineasta gallego aseguró que su película "no es una tesis sobre la rave", pero que había utilizado ese mundo para reflexionar sobre el ser humano.
"Hay algo en el baile y en esa catarsis del baile que me parece muy sana y muy edificante. Es un gesto humano tribal que tenemos desde tiempos inmemoriales. Pero, sobre todo también el convivir con la herida, que lo veo mucho en la cultura rave, es más visible. Me parece un paso de madurez y yo he tenido que aprender a convivir más con mi herida, que es una herida que tenemos todos", comentó Laxe.
El director también aseguró que situar la trama de la película en el desierto había sido una forma de mirar hacia nosotros mismos, sin los estímulos del día a día. "Somos una sociedad muy angustiada y con miedos, precisamente porque hemos dejado de mirar adentro", aseguró rotundo el cineasta.
Un mundo apocalíptico y el miedo al cambio
En Sirāt, uno de los personajes decía que parecía que llevábamos ya mucho tiempo en el fin del mundo, una afirmación con la que el propio Laxe coincide. "Soy de una generación que lo sabemos desde que hemos nacido. Somos hijos de la ilustración pero no creemos en el mito del progreso ya desde pequeños. Sabemos que esto no funciona. La propia modernidad y sus dos verdades, que son la ecología y la economía, lo dicen también, que esto no... esto necesita un reset", defendió el cineasta, que también cree que sabemos que el cambio es necesario pero que es difícil hacerlo.
"Tenemos miedo, pero es normal. Los niveles de contradicciones y de violencias y de paradojas que tiene este mundo son muy heavies", reflexionó Laxe, dejando claro que hay personas "destacando en su heroicidad" en un mundo donde hay gente haciendo el trabajo sucio de gobernantes como Trump y poniéndonos "a prueba".
El director lo tiene claro: "¿Quién es el héroe? El que no se engaña a sí mismo y pone sus valores por encima de su ego y de su miedo". En su caso, Laxe no es que se considere un héroe, pero sí un referente, por responsabilidad con las generaciones que vienen detrás de él.
"No es que me guste, es que debo serlo. No algo paternalista o generacional porque en mis viajes pues veo a gente joven y compartimos heridas, pero tengo más experiencia. Son muy importantes los maestros, el linaje y emularlos. Quiero hacer lo que los maestros hicieron conmigo, que es tocarme el corazón. No hay nada más político que hacer vibrar un corazón humano", comentó Laxe durante la charla.
Guste más o menos, triunfe o no el domingo, el director ha conseguido llegar a nuevos públicos con Sirāt y ser un espejo en el que muchos pueden mirarse.