Rosalía, una perla sorpresa en el concierto por Palestina de Barcelona
La cantante catalana aparece por sorpresa en el Palau Sant Jordi y firma una de las actuaciones más celebradas de una noche solidaria con Amaia, Bad Gyal y Fermín Muguruza, entre otros invitados.

No estaba anunciada ni figuraba en el cartel, pero su nombre bastó para que el Palau Sant Jordi reaccionara al instante. La aparición por sorpresa de Rosalía en el Concert-Manifest x Palestina se convirtió este jueves en uno de los momentos más celebrados de una noche marcada por la música, la reivindicación y la solidaridad con el pueblo palestino.
La artista catalana subió al escenario sin previo aviso y dejó una versión contenida y delicada de La perla, acompañada por cinco músicos. Bastaron unos minutos para que el Sant Jordi se viniera arriba. Antes de cantar, se dirigió al público con unas breves palabras de agradecimiento por la invitación a la velada, sin proclamas explícitas ni discursos largos, pero con un mensaje que no necesitó subrayados.
El concierto solidario reunió a un nutrido grupo de artistas y figuras de la cultura. Sobre el escenario pasaron Amaia, Bad Gyal y Fermín Muguruza, entre otros, en una noche concebida como un gran manifiesto colectivo de apoyo a Palestina. El público respondió desde el primer minuto, llenando el recinto y celebrando cada intervención como parte de un mismo gesto compartido.
La velada había arrancado antes de que sonara la música, con la intervención del entrenador Josep Guardiola, que abrió el acto pidiendo no mirar hacia otro lado ante la situación en Gaza y recordando a las víctimas del conflicto. También participaron el actor Eduard Fernández y el activista palestino Kayed Hammad, que puso voz a la situación que se vive sobre el terreno y subrayó que “no hay un metro cuadrado seguro” en Gaza.
La irrupción de Rosalía funcionó como un pico emocional dentro de una noche ya cargada de significado. Sin necesidad de encabezar el cartel ni de apropiarse del foco, su actuación encajó como una pieza más del relato colectivo que proponía el concierto. Entró, cantó y se fue, dejando claro que, en determinados contextos, el gesto pesa tanto como el discurso.
Todos los beneficios del Concert-Manifest x Palestina se destinarán a apoyar y reconstruir proyectos culturales en Gaza y Cisjordania, canalizados a través de redes y centros culturales independientes. Una noche en la que la música no buscó refugio en la neutralidad y en la que, por unas horas, el Palau Sant Jordi decidió no guardar silencio.
