Marta Prada, experta en crianza: "Muchos padres no lo saben pero estos dos segundos son cruciales para crear confianza o rechazo"
"Tu reacción es su guía emocional".
Una escena muy común entre los más pequeños es que ante una caída, antes de reaccionar, lo primero que hacen es mirar a sus padres. Parece algo muy cotidiano y simple, pero en realidad es mucho más importante de lo que muchos se imaginan. De hecho, la forma en la que un adulto reacciona cuando un niño se cae, es un gesto fundamental para el desarrollo emocional, la seguridad y el apego del niño.
Así lo explica la experta en la crianza respetuosa y disciplina positiva, Marta Prada, en uno de sus últimos vídeos publicados en TikTok, donde acumula cerca de 425.000 seguidores en su cuenta @pequefelicidad dedicada al contenido sobre crianza consciente para familias reales.
En el vídeo, Prada habla de un concepto conocido como "referencia social", un mecanismo emocional mediante el cual los niños observan las reacciones de los adultos para interpretar el contexto de la situación y ver si es segura o peligrosa. "Muchos padres no lo saben, pero estos dos segundos son claves para crear confianza o rechazo en el niño", afirma Marta.
La reacción de los padres y la percepción del niño
Además de buscar la atención de sus padres y ese contexto, los niños también suelen imitar el comportamiento de sus padres, por ello, "si tú te ríes o estás en calma, su cerebro interpreta: ‘todo está bien, caerse es seguro’. Sin embargo, si tú gritas, su cerebro activa la alarma: ‘caerse es un peligro’”, explica.
Para ilustrarlo, Prada utiliza las banderas en la playa como comparación. Si la bandera es verde, las personas interpretan que pueden bañarse con tranquilidad; si es roja, automáticamente perciben peligro. Con los niños sucede algo parecido ya que la reacción emocional del adulto funciona como una señal de seguridad o amenaza.
El papel de la corregulación emocional
Otro de los conceptos que Prada destaca es la corregulación emocional, un término utilizado en neurociencia para describir cómo el sistema nervioso del adulto ayuda a regular el del niño. Le ayuda a gestionar, calmar y regular sus emociones y estados fisiológicos a través de una interacción de apoyo.
Según explica, después de una experiencia que genera tensión o miedo, el cerebro infantil continúa procesando lo ocurrido durante varios minutos. En ese tiempo, la serenidad de los padres puede ayudar a que el niño abandone antes el llamado “modo alarma”.
"Tu calma ayuda a que su cerebro salga antes del estado de alerta", señala. Este enfoque conecta con corrientes actuales de educación emocional que defienden una crianza más consciente y basada en el acompañamiento afectivo.
Otras circunstancias
La reflexión de Marta Prada no se limita únicamente a las caídas infantiles, también explica que esta referencia emocional aparece constantemente en el día a día de los niños. "Si un niño encuentra un insecto, un perro o escucha un ruido fuerte, lo primero que hace es mirarte", afirma.
Si el adulto reacciona con miedo, nerviosismo o asco, el menor puede asociar esa experiencia a una sensación negativa. En cambio, una respuesta tranquila y curiosa puede favorecer la confianza y la exploración. "Tu reacción es su guía emocional, tu calma es su calma", concluye.