Por qué es tan importante la presencia de la princesa Leonor y la infanta Sofía en el funeral de su tía Irene de Grecia en Atenas
Casa Real confirmó que las hijas de Felipe y Letizia asisten tanto al responso por la princesa Irene en Madrid como a la misa funeral en la capital griega.

La muerte de Irene de Grecia ha llenado de dolor a su familia. Si bien tenía 83 años y llevaba más de dos años sufriendo un grave deterioro cognitivo que fue apagando su vida poco a poco, eso no quita para que sus parientes y amigos hayan sentido enormemente el fallecimiento de una persona tan singular que sus sobrinos españoles llamaban tía Pecu por lo peculiar y excéntrica que era.
Las alarmas saltaron el 13 de enero cuando casa real comunicó la cancelación de los dos actos de la reina Sofía en Gran Canaria. No tardó en confirmarse que el motivo era un empeoramiento en la salud de su hermana, a la que llevábamos sin ver en público desde el 7 de febrero de 2025, cuando hizo el esfuerzo de viajar a Atenas para asistir a la boda de su sobrino y ahijado Nicolás de Grecia con Chrysi Vardinoyannis.

El 15 de enero se produjo el deceso de Irene de Grecia, fallecida a los 83 años en el Palacio de La Zarzuela, donde vivió durante la mitad de su vida. Tanto la casa real española como la oficina de la familia real griega comunicaron los detalles del último adiós a Irene de Grecia:
- Capilla ardiente privada en La Zarzuela el 15 de enero, día de su fallecimiento. Fue estrictamente privado.
- Responso en su memoria en la Catedral de los Santos Andrés y Demetrio de Madrid, templo ortodoxo griego, el sábado 17 de enero a las 12:00 horas con presencia de la familia real española y miembros de la familia real griega.
- Capilla ardiente el lunes 19 de enero 08:00 a 10.30 horas en la Capilla de San Eleuterio de Atenas.
- Funeral de Irene de Grecia en la Catedral Metropolitana de Atenas a las 12:00 horas (hora local) del 19 de enero.
- Entierro en el cementerio de Tatoi tras el funeral en Atenas.
El último deseo de Irene de Grecia era ser enterrada en el cementerio de Tatoi, la que fue residencia de la familia real griega y donde vivió la propia princesa. En el camposanto situado en la finca real descansan sus padres, los reyes Pablo y Federica, y su hermano Constantino, y su voluntad pasaba por ser sepultada junto a ellos.

Además, lo lógico era que hubiera una misa funeral en la Catedral Metropolitana de Atenas, así como un responso en su memoria en Madrid, porque al final ha pasado la mitad de su existencia en España.
Así, la princesa Irene tiene una doble despedida en los dos países que han marcado su vida con permiso de La India, donde pasó varios años y que tan relevante fue para ella.

La gran pregunta era qué familiares iban a ir, una cuestión que ha aclarado casa real. Si bien se daba por hecho la presencia de los reyes Felipe y Letizia y la reina Sofía tanto en el responso en Madrid como en el funeral en Atenas, había dudas tanto con el rey Juan Carlos como con la princesa Leonor y la infanta Sofía.
El rey Juan Carlos, el gran ausente
Juan Carlos de Borbón mantuvo siempre una relación de cariño y respeto con su cuñada, a la que en los años 80 invitó a vivir en La Zarzuela tras el fallecimiento de la reina Federica. Además, siempre agradeció la compañía que hacía a la reina Sofía. Sin embargo, no va a estar presente en el último adiós a Irene de Grecia.

¿El motivo? Su salud. Según filtró en primer lugar Susanna Griso, sus médicos le habían desaconsejado realizar un viaje tan largo desde Abu Dabi para solo unas horas. ¿Acaso no podría quedarse en un hotel o en casa de su cuñada Ana María de Grecia o de su sobrino Nicolás?
Una tía abuela especial para Leonor y Sofía
Después de conocerse la ausencia de Juan Carlos I, casa real dio a conocer que efectivamente los reyes Felipe y Letiza y la reina Sofía están presentes tanto en el responso en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid del sábado 17, como en el funeral en la Catedral Metropolitana de Atenas el lunes.

La sorpresa, o no, fue que en ambas convocatorias aparecen también la princesa Leonor y la infanta Sofía. Una se encuentra en la Academia San Javier en plena formación en el Ejército del Aire, mientras que la otra estudia primero de carrera en el Forward College de Lisboa.
Sin embargo, son la princesa de Asturias y una infanta de España ya adultas que deben estar presentes en el último adiós a una princesa de Grecia y Dinamarca que además era su tía abuela.

Si bien es cierto que no acudieron al funeral de Constantino II de Grecia en Atenas en enero de 2023, algo que recordó el rey Juan Carlos en su biografía, en aquel momento eran menores de edad.
Cierto es además que el último rey de los helenos también era su tío abuelo, la relación no era la misma que con la princesa Irene, que ha sido como otra abuela para ellas. La hija menor de Pablo I de Grecia vivía con la reina Sofía, por lo que ha estado siempre presente en todas las citas familiares incluyendo el veraneo en Marivent, al que acudió hasta 2024. Un año después ya no pudo hacerlo debido a su delicada salud.

Y así, Leonor y Sofía están presentes en una cita en la que ya no puede haber temor a que se las fotografíe con su abuelo porque va a estar conveniente ausente. ¿Casualidad? Solo ellos lo sabe. Que la princesa de Asturias y su hermana acudan a esta cita es importante por varias razones:
- Por motivos familiares era necesario que estuvieran. Irene de Grecia ha sido la tía abuela más cercana que han tenido. Se hayan visto más o menos, estaba a tiro de piedra en La Zarzuela y era una tía muy especial para Elena, Cristina y Felipe, y también para sus hijos. Eso es innegable. Además, no consta mucho trato con la infanta Pilar, con los duques de Soria, con Constantino y Ana María de Grecia, así como con el hermano de Paloma Rocasolano y con la hermana de Jesús Ortiz. De hecho, Letizia no tiene vínculo con Henar Ortiz.
- A nivel imagen es relevante que Leonor y Sofía estén. Al vínculo con la fallecida se une que se trata de un funeral público. Ambas ya son mayores de edad y la despedida era una princesa griega que era de su familia. Si acuden los hijos de las infantas Elena y Cristina y los nietos de Constantino II, ¿por qué no iban a hacerlo las dos únicas sobrinas nietas miembros de una casa real reinante?
- Las dos nietas pueden arropar a su abuela Sofía, que ha perdido a su gran compañera de vida. Así pueden remarcar públicamente que también están ahí para doña Sofía, muy vulnerable emocionalmente tras haber perdido a su prima y amiga íntima Tatiana Radziwill y a su hermana Irene en menos de un mes.
- Se trata de la primera vez que la princesa de Asturias y la infanta Sofía acuden a Grecia oficialmente. Si bien han estado en el país de su abuela a nivel privado, se trata de su primer viaje público a Atenas, lo que refuerza su presencia internacional y además les conecta con la familia materna de su padre.
- Asimismo es el primer desplazamiento oficial internacional de los reyes con sus hijas. Nacionales ha habido ya unos cuantos, y las dos hermanas debutaron fuera de nuestras fronteras con su presencia en el partido de la UEFA Women's Euro 2022 entre Dinamarca y España en Londres. También Sofía ha acompañado a sus padres a competiciones futbolísticas internacionales, mientras que la heredera realizó su primer viaje oficial al extranjero en solitario a Portugal en julio de 2024. Este primer desplazamiento público de los cuatro fuera de nuestras fronteras refuerza a la familia real.
- Es un buen momento para que Leonor y Sofía confraternicen con sus parientes griegos. Asimismo, de haber gran presencia royal, pueden presentarse ante la realeza internacional, como sí pudieron hacer los Marichalar y los Urdangarin en el funeral de Constantino de Grecia. En el caso de los hijos de las infantas, esto es irrelevante para España, pero no con respecto a Leonor y Sofía, y sobre todo con la heredera, que debe estrechar lazos con otras casas reales.
Por todo ello es relevante que Leonor y Sofía hayan hecho un alto en sus obligaciones para viajar a Atenas, arropar a su abuela, decir adiós a una tía abuela muy querida y mostrar presencia pública internacional. Quizá el próximo paso sea su debut en una cena de gala en el Palacio Real durante una visita de Estado, pero eso ya es otra historia.