Jero García: "Si hay una frase que hace daño es 'el bullying son cosas de críos'"
Life
Life

Jero García: "Si hay una frase que hace daño es 'el bullying son cosas de críos'"

El exboxeador, educador, presentador y conferenciante estrena su nueva novela, 'Camino de vuelta', un relato intercalado entre acoso escolar, perdón, deporte y nuevas oportunidades.

Jero García, en la entrevista con 'El HuffPost'CARLOS GARCÍA HERNÁNDEZ

Cada vez cuesta más definir a Jero García (Madrid, 1970) en pocas palabras. Referente del boxeo español, este carabanchelero de pro es "un hombre hecho a sí mismo", como reconoce en su encuentro con El HuffPost. Aparte de múltiples campeonatos de España, acumula otros 'títulos': presentador televisivo, conferenciante, profesor, escritor...

Como buen boxeador, tiene un máster en golpes. En darlos, en encajarlos y en evitarlos. Su literatura es fiel reflejo. Si Cola de Lagartija fue un puñetazo constante, su nueva novela Camino de vuelta (Ed. Temas de Hoy) no lo es menos. Un relato entrelazado de historias de acoso escolar, perdón, boxeo, nuevas oportunidades y heridas por coser que viajan del ayer al hoy.

Su pluma, siempre capítulos cortos e incisivos, presenta el mismo estilo que maneja cuando se trata de responder en una entrevista. El de "la verdad, mi verdad". "Porque contar la verdad lo es todo cuando se trata de enseñar", prosigue con el pequeño micrófono a medio poner en su pecho. En esa verdad hay espacio para el perdón —"que libera mucho"—, no para el olvido, porque "una cicatriz siempre va a quedar ahí para recordar y cuando pasas con el dedo se nota".

Sin querer destripar el desarrollo de su nueva obra, desliza que "desgraciadamente hay muchos Román" hoy día. Bien lo sabe Jero García de su vasta experiencia con niños y chavales, no solo en el televisivo Hermano Mayor. Pero le inquieta aún más la figura del padre ausente, aquellos que "están pero no están". A ellos les exige eso mismo, "estar" para sus hijos, porque "no se trata de cariño, sino de apego, y un padre debe estar a través del apego".

Solo así, admite, podemos empezar a detectar y prevenir uno de los grandes males de nuestros días, el "bullying relacional" que sufren en silencio tantos niños. Sin marcas visibles en el cuerpo, pero sí en el alma, fruto de un "vacío aún más cruel" que "en absoluto son 'cosas de críos'".

¿Cuál es el sentido de 'Camino de vuelta'?

Camino de vuelta es 'todo vuelve'. Creo que todo lo malo que hagas te va a volver, y todo lo bueno también. Pero con lo malo tienes la capacidad de arrepentirte y de redimirte. Y de eso va este libro, de gente que comete errores pero luego trata de subsanarlos.

Seas víctima o verdugo, el pasado lo puedes dejar atrás, como desarrollas en el libro. Pero ¿te puedes liberar de él completamente?

Jamás. Una cicatriz siempre va a quedar ahí para recordar. Puedes haberla suturado, pero ahí está y cuando pasas con el dedo la notas. Desgraciadamente, tanto para la gente que insufla daño como para los que lo sufren, eso queda ahí.

¿Y cómo se puede trabajar para que al volver a esa cicatriz no te duela o no te reabras la herida?

En esta vida todo se entrena. Si has hecho mal se entrena el arrepentirse y sobre todo libera mucho pedir perdón. En el caso de quien lo ha sufrido, es una tarea de empoderamiento y de pedir ayuda a los verdaderos profesionales de salud mental.

  Momento de la entrevista con Jero GarcíaJero García, en la entrevista con 'El HuffPost'

Mencionas una palabra que cada vez se escucha menos: 'perdón'. ¿Por qué?

Porque para mucho el perdón es un acto de cobardía, de sumisión, pero es una cuestión cultural y creo que se confunde. Para mí pedir perdón es el máximo exponente de la buena educación.

¿Y perdonar? ¿Sabemos perdonar?

Yo aconsejaría que la gente supiera perdonar, porque viviría mucho más feliz. La base de la felicidad está en saber perdonar a la gente que se ha equivocado contigo.

El perdón nos obliga a enlazar la entrevista con la actualidad y el 'perdón de Estado' a Dolores Vázquez en un acto que se celebró hace unos días... un cuarto de siglo después. Ella dice que ya no guarda rencor, que no olvida, pero que perdona. Y yo, leyendo 'Camino de vuelta', tengo que preguntarte si es posible un perdón real, completo, 20-25 años después.

Sí, en este caso Dolores tiene que perdonar para poder continuar. Pero yo como padre lo digo, yo educo a mis hijos para que ellos perdonen pero no olviden. Tú tienes que saber quién te ha hecho mal para quizás en un futuro evitarle, pero perdónale para ser feliz.

Retrocedamos unas páginas en tu novela, del perdón a la tristeza. ¿Cómo es "el camino de vuelta de ese lugar tan distante y cercano llamado tristeza"?

Entrenando y no cejando en el empeño. El problema de la tristeza es que cuando se ancla en el tiempo te puede llevar a la depresión y ahí siempre, siempre tienes que intentar levantarte. Lógicamente en muchas ocasiones estás tan hundido que no puedes solo. Pide ayuda, porque todo el mundo necesita una 'esquina' que te ayude.

Uno de los protagonistas, Román, cuenta en un momento, con extremo dolor, que se siente invisible. ¿Qué podemos hacer como sociedad para que un niño deje de ser o sentirse invisible?

Por encima de todo, preocupándonos de él y eso significa estar atentos. Padres, profesores, entrenadores, amigos... concienciar al entorno para que estemos atentos al niño. Si eso que sufre, independientemente de lo que sea, está anclado en el tiempo es que algo le pasa. No son cosas de críos, algo le pasa, pero para darse cuenta de esos problemas hay que estar atentos y yo se lo ruego encarecidamente a padres, profesores y entrenadores.

Si hablamos del bullying 'convencional', el de los golpes y los insultos, parece evidente que vamos avanzando en la concienciación social. Tu novela pone el foco en el 'bullying relacional'. ¿Qué ocurre con eso que no se ve? ¿Cómo lo puedo reconocer en mi hijo, en mi alumno, en mi compañero...?

Obviamente siempre es más fácil reconocer una violencia física que una psicológica, pero todas tienen los mismos síntomas en el que lo sufre, que es un cambio de comportamiento, de personalidad. Es un trastorno de conducta, pero para verlo hay que estar atentos.

El mal es sibilino. Antes te daban collejas, golpes. Ahora se hace de otra manera y es incluso más dañino. Hacer el vacío y buscar la invisibilidad a un niño de 11-12 años es lo peor, porque ese niño lo único que quiere es pertenecer a algo en lo que le quieran y no hay peor mal que sentirte que no te quiere absolutamente nadie, sentir que no perteneces a nada. 

No lo digo yo, lo dicen las estadísticas. La segunda causa de muerte en niños es el suicidio y la causa principal de esos suicidios es el acoso escolar. Y la causa principal del suicidio por acoso escolar es el bullying relacional. Los niños acaban muchísimo más dañados cuando les hacen el vacío y buscan hacerles invisibles.

Cuando se habla de casos de bullying se pone injustamente el foco de la culpa en el profesor. ¿De verdad le damos al docente las herramientas para saber actuar?

Esto es muy de los españoles, lo de echar la culpa a los demás. Que un niño sea acosador normalmente viene del primer parapeto educativo, que es el hogar. Los niños van al colegio a estudiar, no a que los eduquen. Por supuesto, deben estar protegidos y los profesores deben tener herramientas y no aulas de 60 alumnos. Y no solo eso, hay que darles medios.

Jero García, durante la entrevistaCARLOS GARCÍA HERNÁNDEZ

Para mí son los grandes héroes porque hacen de su pasión su trabajo. Yo que soy profesor en una universidad muchas veces pienso 'madre mía si yo estuviera aquí con adolescentes, no sé si lo podría aguantar'. La capacidad de motivar a los profesores es básica y ahora brilla por su ausencia. La misma administración y el mismo sistema educativo desmotivan a los profesores.

Y seguimos escuchando aquello de 'son cosas de niños...'.

Si hay una frase que hace daño es el bullying son cosas de críos. Eso deberíamos de borrarlo cuando hablamos de violencia.

¿Y cómo responder a una persona que dice algo así?

Que no tienes ni idea, ni idea. Si esa gente supiera la estadística y la cantidad de suicidios que hay por acoso escolar jamás dirían de nuevo eso de que el bullying son cosas de críos.

¿Puede ser que detrás de esa falta de reacción esté el miedo a preguntar y escuchar cosas que no estamos preparados para escuchar?

Esta pregunta me viene al pelo para defender una teoría que tengo clara. Que 'a padre cobarde, niño cobarde'. Un padre tiene que estar presente. Y para que el niño tenga la confianza suficiente de que su padre está ahí, el padre le tiene que preguntar sobre todo cuando esté mal. Y eso no se llama cariño, se llama apego. Y un padre tiene que estar a través del apego, de la conexión directa con su hijo, que se basa en la confianza.

No puedo terminar la entrevista sin pisar un 'ring' algo diferente. Tu novela empieza con una escena de 'La Velada' en pleno Santiago Bernabéu. Tú ya has manifestado tener una 'dicotomía' en tu opinión sobre este y otros eventos similares de boxeo y espectáculo. ¿En qué punto estás ahora, tras tu novela?

Este libro ha sido la mejor excusa para plasmar mi opinión. Quien quiera conocerla, que lea Camino de vuelta (risas). No, hay que decir una cosa, he hecho un esfuerzo porque mi libro empieza en el Bernabéu siendo yo que no es que me guste el fútbol, es que soy del Atleti...

¿Te da miedo que el boxeo pueda acabar 'en los márgenes' de eventos tan masivos y tan espectacularizados?

No. Hay una cosa que está clara. En esa dicotomía como empresario y divulgador del deporte estoy muy a favor de 'La Velada'. Y no es que quiera que haya una al año, es que tendría que haber una al mes. Están haciendo una labor inconmensurable de arrimar a la gente a la actividad física.

Luego como exboxeador y entrenador me da un poco de rabia que no se ayude a los boxeadores como sí se hace en EEUU o en Inglaterra. Pero al final, con el tiempo me he dado cuenta de que hay gente que a través de la velada transforma su vida en positivo y ahí ya me ha ganado.

Y ese ejemplo positivo llega a millones de personas...

EL HUFFPOST PARA EL INSTITUTO PULEVA DE LA NUTRICIÓN

Efectivamente. Al principio me chocó... y en esta vida creo que tenemos que saber cambiar de opinión. Yo nunca he criticado abiertamente este evento; siempre he hablado de esa 'dicotomía'. Con el tiempo me he dado cuenta de que el poso que queda es que hay chavales que conocen el boxeo a través de La Velada y a mí con eso ya me ganan.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy redactor de actualidad y última hora en El HuffPost, donde coordino el turno de tarde, con todo lo que ocurre en España y el mundo... que no es poco.

 

Sobre qué temas escribo

Escribir de última hora y actualidad ocupa prácticamente todos los campos, pero de forma habitual llevo a cabo mi trabajo sobre cuestiones de Internacional, Política y Deportes, intentando siempre dar ese 'toque Huff' tan nuestro a la hora de elegir y desarrollar los contenidos.



En los años que llevo en El HuffPost han sido muchos los temas tratados y las coberturas a fondo de grandes eventos. Desde las guerras en Ucrania y Gaza, pasando por un sinfín de elecciones (y las que quedan), hasta un foco más deportivo sobre los Mundiales y Eurocopas de fútbol masculino y femenino o los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio y París.



Creo que no siempre basta con simplemente contar lo que ocurre. Por eso, cuando las circunstancias lo permiten, busco enlazar la información con un enfoque más personal, más propio, tanto en las grandes historias como en otras no tan conocidas, pero merecedoras de reconocimiento.

 

Mi trayectoria

Nací en un precioso pueblo de Jaén llamado Sabiote. En cuanto a mi carrera profesional, soy licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Inicié mi camino periodístico en el portal Mundotoro.com, de donde di el salto tras ocho años y algunos proyectos paralelos a El HuffPost, la que es mi casa desde 2019.

 


 

Cómo contactar conmigo:

 


Comentar:
comentar / ver comentarios