Millones de personas oyen un zumbido que otros no perciben y la ciencia propone una explicación: para la mayoría no viene de fuera, sino del propio oído
Un fenómeno que solo afecta a entre el 2% y el 4% de las personas.
Durante décadas, una parte pequeña pero persistente de la población ha descrito la misma experiencia: un zumbido grave, una vibración o un rumor de fondo que aparece sobre todo por la noche, en habitaciones cerradas, y que nadie más parece escuchar. Este extraño ruido ha alimentado todo tipo de teorías, pero la ciencia apunta a una explicación mucho más cercana de lo que parecía.
Ese fenómeno, conocido como ‘the Hum’ o “el zumbido”, se ha reportado en distintos países y suele afectar a entre el 2% y el 4% de las personas. Aunque quienes lo perciben lo describen como un ruido grave, similar al motor de un coche al ralentí o una vibración constante, su origen ha sido durante décadas un auténtico quebradero de cabeza para los científicos. Ahora, una nueva investigación sugiere que, en la mayoría de los casos, la explicación podría no estar en el entorno que rodea a los afectados, sino en el propio sistema auditivo.
El estudio, que ha sido publicado en PLOS One, analizó a 28 personas que aseguraban escuchar ese sonido y comparó sus respuestas con grupos de control. La principal conclusión es que, para muy pocos casos, podría tratarse de una sensibilidad inusualmente alta a sonidos graves reales del entorno. No obstante, para la mayoría, la hipótesis más sólida apunta a tinnitus subjetivo de baja frecuencia, es decir, un sonido generado dentro del sistema auditivo y no en el exterior.
Todavía hace falta más trabajo
Los participantes del estudio situaron el sonido en una frecuencia mediana de 50 hercios, un rango muy bajo, similar a un zumbido mecánico profundo. “Sabemos que hay personas que oyen sonidos de baja frecuencia que se pueden medir, aunque otras personas no los oigan”, explica Markus Rudolf Drexl, profesor autor del estudio, en declaraciones recogidas por Wired. Sin embargo, solo dos participantes mostraron una capacidad auditiva superior al promedio en comparación con un grupo de control.
Esto demuestra que la hiperacusia no sería suficiente para explicar la mayoría de los casos observados, por lo que no existe una sola causa para todos los casos. En algunos, podría haber fuentes físicas reales que pasan desapercibidas para la mayoría; en otros, el origen estaría en el propio oído, como sucede en ciertas formas de tinnitus, una condición que puede sentirse como pitido, silbido, murmullo o incluso vibración.
Aunque el fenómeno siga alimentando teorías de todo tipo, la evidencia científica va aclarando el misterio poco a poco. “Si queremos realizar una evaluación exhaustiva de los sonidos de baja frecuencia y el infrasonido, primero necesitamos comprender mejor cómo los sistemas sensoriales procesan estos sonidos y el infrasonido”, concluyó Drexl, quien asegura que todavía hace falta más trabajo para entender por qué unas personas perciben ciertos sonidos y otras no.