China perfora un agujero de un kilómetro de profundidad con un 'portaaviones subterráneo' de 500 toneladas en busca de minerales
China está probando la nueva perforadora de pozos Gangtie Jiliang ("Columna vertebral de acero") en un proyecto de extracción de mineral de hierro en la provincia de Liaoning.

China ha dado un nuevo paso en su estrategia para asegurar el suministro de materias primas críticas con la puesta en marcha de una gigantesca máquina perforadora de unas 500 toneladas, bautizada como Gangtie Jiliang o "Columna vertebral de acero", de la que se ha hecho eco Focus.
El equipo, descrito por algunos medios como un auténtico "portaaviones subterráneo" por sus dimensiones y capacidad técnica, ha sido diseñado para excavar pozos verticales de más de un kilómetro de profundidad atravesando roca extremadamente dura.
El objetivo es acceder a yacimientos minerales cada vez más profundos y difíciles de explotar mediante los métodos tradicionales. En un momento en el que aumenta la demanda de hierro, tierras raras y otros minerales esenciales para la industria, la transición energética y la fabricación de dispositivos electrónicos, Pekín busca reforzar su capacidad de extracción con tecnología propia.
Una máquina de 500 toneladas para llegar donde otras no pueden
Desarrollada por la compañía China Railway Construction Heavy Industry (CRCHI), la Gangtie Jiliang fue presentada en 2025 y ya está siendo utilizada en un proyecto minero del grupo siderúrgico Ansteel, en la provincia nororiental de Liaoning.
Su elemento más llamativo es un cabezal de corte cónico de más de ocho metros de diámetro, preparado para atravesar formaciones rocosas con resistencias a compresión de hasta 140 megapascales. Gracias a ello, puede abrir pozos verticales en terrenos especialmente complejos, donde la minería convencional encuentra importantes limitaciones técnicas.
Los ingenieros chinos consideran que esta tecnología permitirá explotar reservas minerales situadas a grandes profundidades, una tendencia cada vez más habitual a medida que se agotan los depósitos más accesibles.
La inspiración llegó de un objeto cotidiano: un sacapuntas
Uno de los aspectos más curiosos del proyecto es el origen de una de sus principales innovaciones. Según explicaron los responsables del diseño, la disposición de las herramientas de corte se inspiró en el funcionamiento de un simple sacapuntas.
En lugar de atacar la roca de forma completamente perpendicular, las cuchillas trabajan con una ligera inclinación que mejora la eficiencia del corte y reduce el desgaste de los componentes. Esta modificación aparentemente sencilla ha permitido optimizar el rendimiento de la máquina al enfrentarse a materiales extremadamente resistentes.
El gran reto: sacar toneladas de roca desde un kilómetro bajo tierra
Perforar es solo una parte del problema. Una vez triturada la roca, es necesario transportarla hasta la superficie de manera continua para evitar que el material bloquee el avance de la excavación.
Los responsables del proyecto comparan este desafío con intentar sacar la basura de un edificio de 300 plantas sin utilizar ascensor. Para resolverlo, desarrollaron un sistema específico que combina conductos y mecanismos de elevación capaces de mover hasta 120 metros cúbicos de roca por hora, una cantidad equivalente aproximadamente a la carga de una decena de camiones de residuos.
Esta capacidad resulta fundamental para mantener el ritmo de excavación en pozos que pueden superar ampliamente el kilómetro de profundidad.
Hormigón y acero para evitar derrumbes
Otro de los problemas asociados a este tipo de perforaciones son las enormes presiones que ejercen el terreno y las aguas subterráneas sobre las paredes del pozo.
Para minimizar esos riesgos, la Gangtie Jiliang incorpora un sistema que permite revestir las paredes con hormigón mientras avanza la excavación. Paralelamente, una estructura metálica proporciona soporte adicional, permitiendo que los trabajos continúen sin esperar a que el hormigón alcance su resistencia definitiva.
Con ello se pretende aumentar la seguridad de las operaciones y reducir el riesgo de desprendimientos durante la construcción.
La carrera por los minerales estratégicos
La puesta en marcha de esta perforadora se enmarca en la estrategia china para garantizar el acceso a recursos minerales considerados esenciales para la industria del siglo XXI.
La fabricación de baterías, componentes electrónicos, infraestructuras energéticas y tecnologías avanzadas depende cada vez más de materiales cuya extracción resulta compleja y costosa.
Aunque ya existen pozos mineros de gran profundidad en distintos países y otras compañías internacionales han participado en proyectos similares, los desarrolladores chinos destacan que la principal novedad reside en la integración de un cabezal de corte específico con un sistema de extracción continua del material excavado, diseñado para agilizar el proceso y facilitar futuras explotaciones a gran escala.
Por el momento, la Gangtie Jiliang solo opera en un proyecto piloto, pero sus creadores prevén ampliar su utilización en los próximos años. Si cumple las expectativas, podría convertirse en una herramienta clave para que China acceda a yacimientos hasta ahora difíciles de explotar y refuerce su posición en la carrera mundial por las materias primas estratégicas. China no para ni descansa en todos los frentes.
