El aguacate, también un fiel aliado de nuestras defensas
Además de grasas monoinsaturadas, contiene buenas dosis de vitaminas y minerales que ayudan a nuestro sistema inmune.
Es una de los pilares de la cocina mexicana, y de la peruana y ecuatoriana y, desde hace unos años, ha conseguido hacerse un hueco en la despensa de nuestro país gracias a su sabor y a su versatilidad en la cocina.
Ahora bien, además de estas cualidades, la buena fama nutricional de la que hace gala también le ha colocado como indispensable en una dieta sana y equilibrada por su alto contenido en vitaminas, minerales y grasas monoinsaturadas que le convierten en un gran aliada a la hora de mantener a raya el colesterol malo (LDL) y aumentar el bueno (HDL).
"El aguacate es como un coche: su grasa saludable es el vehículo que recoge nutrientes que necesitan grasa y los lleva hasta donde tu cuerpo puede absorberlos y utilizarlos”, afirma la doctora Sara Marín Berbell, experta en microbiota, colaboradora de la Organización Mundial del Aguacate. Pero además, la especialista destaca la importante función que puede desempeñar esta fruta a la hora de fortalecer nuestras defensas.
“Nuestro sistema inmune es como un equipo de seguridad que trabaja 24 horas. Y para que funcione necesita materiales como proteínas para fabricar anticuerpos, zinc y hierro, para activar las células defensivas; vitamina D, para regular cuándo atacar y cuándo frenar; vitaminas C y E, para proteger frente al desgaste celular y fibra porque gran parte de nuestra inmunidad está en el intestino”, explica la experta en microbiota que confirma que el aguacate combina varios de esos “materiales”.
- Vitamina C. Esencial para el correcto funcionamiento de las células inmunitarias y para la protección frente al daño oxidativo. El aguacate contiene aproximadamente 12 mg de vitamina C por pieza, contribuyendo así a mantener las defensas activas.
- Tiene vitamina E, alrededor de 3 mg por aguacate, una vitamina liposoluble y antioxidante que ayuda a proteger las células del estrés oxidativo y contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
- Vitaminas del grupo B, como la vitamina B6, implicada en el metabolismo energético y en la formación de hemoglobina
- Folato y vitamina B9, esencial para la formación de glóbulos rojos y el ADN. Medio aguacate puede aportar hasta el 30% de la cantidad diaria recomendada de folato.
Con todo esto, la doctora Marín aconseja incluirlo en nuestra dieta para protegerlo de las infecciones que nos acechan estos meses: “En invierno el cuerpo no es más débil… pero sí está más expuesto. Más virus. Más espacios cerrados. Menos sol. Todo eso genera más estrés oxidativo, que es como un pequeño desgaste interno de nuestras células. Los antioxidantes no son magia. Son protección. Son escudos para que nuestras células inmunes puedan trabajar mejor cuando tienen que hacerlo. No es librarte mágicamente del resfriado, pero sí de que tu equipo responda mejor.”