El azúcar se hunde un 50% por el 'efecto Ozempic', pero las grandes marcas se niegan a bajar los precios en el súper
Algunos de los factores detrás de esto son el incremento de los gastos energéticos y de logística, así como el aumento del valor de otros ingredientes.

Los hábitos saludables parecen haberse puesto de moda. El tabaco, el alcohol y otras adicciones han sido sustituidos por el deporte, la comida saludable y la lectura, gracias en gran parte a las redes sociales. También ha perdido peso el azúcar, que muchas personas sustituyen ahora con edulcorantes naturales y otros endulzantes menos nocivos. De hecho, según recoge la revista Focus, este producto se ha hundido hasta en un 50 %.
Uno de los motivos detrás de su aparente caída, tal y como recogen en el Financial Times, son los productos adelgazantes como el Ozempic (un tratamiento para la obesidad y la diabetes). Sin embargo, a pesar de la caída de su consumo, el precio de los productos azucarados, lejos de bajar, se ha incrementado en muchos supermercados.
Y es que, aunque ha caído la demanda del azúcar y existe una mayor disponibilidad de este producto, los productos que cuentan con este ingrediente (como pueden ser los snacks, chocolatinas o chocolates) han sufrido un leve incremento en sus precios.
Esto se debe al aumento de costes energéticos, de producción y logística, así como al incremento del coste de otros requisitos burocráticos. Así lo explica la Asociación Federal de la Industria de la Confitería Alemana (BDSI), que destaca que "las más de 200 empresas experimentaron aumentos drásticos de costos en materias primas, personal, energía y logística, y una avalancha de requisitos burocráticos".
Además, algunos ingredientes como el cacao se han vuelto algo más caros. Es por ello que, aunque en teoría deberían bajar los precios tras la caída del azúcar, la gran parte de los productos azucarados han sufrido un ligero incremento.

Un ingrediente presente en la mayor parte de snacks y bebidas
El azúcar blanco o de mesa, conocido en la antigüedad como el "manjar blanco" es uno de los ingredientes más utilizados en la mayor parte de los alimentos y bebidas, tal y como recogen en ZS España (una empresa de química industrial).
Sin embargo, un consumo excesivo de este producto puede conllevar bastantes perjuicios para la salud, razón por la que cada vez más personas están comenzando a dejar de consumirlo. Algunas de las consecuencias negativas que puede tener en la salud son:
- Problemas de memoria: Según un estudio elaborado por la Universidad de California Los Ángeles, "una dieta alta en fructosa a largo plazo altera la capacidad del cerebro de aprender y recordar información".
- Ansiedad y depresión: pues, tal y como recogen desde Psicología y Mente, los alimentos influyen "en la producción de neurotransmisores". De este modo, "al elegir alimentos que promuevan niveles estables de azúcar en sangre, podemos contribuir a nuestro bienestar".
- Un peor aspecto de la piel y problemas dermatológicos como el acné.
- Adicción: Ya que hace que el cerebro libere dopamina y otras sustancias, al igual que ocurre con las drogas o las relaciones sexuales.
Algunos sustitutos saludables del azúcar son la miel cruda, el sirope de dátil o arce y edulcorantes como el eritritol y la estevia.
