En libertad y con fin de registro en Sandringham, pero las investigaciones continúan tras la salida de comisaría del expríncipe Andrés
El hermano de Carlos III salió la tarde este jueves de la comisaría de Aylsham, en Norfolk (este de Inglaterra) tras 11 horas de detención.

Reclinado en el asiento de atrás, con los ojos muy abiertos y visiblemente afectado. Así salía el expríncipe Andrés de la comisaría de Aylsham, en Norfolk (este de Inglaterra) la tarde de este jueves, después de pasar 11 horas detenido en instalaciones policiales por "mala conducta en cargo público".
La policía lo detuvo a primera hora de este jueves, día de su 66º cumpleaños, en la finca privada del ya antiguo miembro de la realeza británica ubicada en Sandringham, también en el condado de Norfolk, aunque fue puesto en liberprtad a lo largo del día.
La policía, según informa The Guardian este viernes, habría puesto fin a los registros en la mencionada finca, pero no habría finalizado su investigación por sus vínculos con Jeffrey Epstein cuando ejercía como representante especial de Comercio e Inversión del Reino Unido.
Según el citado medio, la búsqueda continúa en el Royal Lodge en la finca de Windsor, la hasta hace apenas semanas residencia de Andrés Mountbatten-Windsor. Carlos III, que ya le retiró el pasado otoño sus títulos reales, le habría obligado a renunciar a su mansión de 30 habitaciones, catalogada como edificio protegido de grado II, este mes de enero, tras los continuos vínculos y desclasificación de millones de documentos que le relacionaban con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Un contundente comunicado y plena normalidad para Carlos y Camilla
A pesar del daño que produce la detención del hermano de Carlos III a la familia real británica y que genera una crisis reputacional que no se había visto en siglos, tal y como recuerda nuestro compañero Guillermo Álvarez, el monarca, al igual que la reina Camilla mantuvieron la normalidad en su agenda.
Se les pudo ver en la London Fashion Week y, apenas horas después de la detención, Camilla acudió a un concierto a la hora del almuerzo de la Sinfonia Smith Square Hall de Londres, en su sede en la Iglesia Plaza de San Juan en Westmister, Londres, asociación de la que es "patrona real" desde 2003.
Lo que sí hizo Carlos III fue emitir un contundente comunicado en el que dejaba patente de nuevo su voluntad de colaborar con la justicia y pedía que la "ley iba a salir su curso". "He conocido con la más profunda preocupación las noticias sobre Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público. Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de la manera correspondiente y por las autoridades competente", ha señalado.
"En esto, como ya he dicho antes, cuentan con todo nuestro apoyo y cooperación plenos y sinceros. Permítanme afirmarlo claramente: la ley debe seguir su curso", ha enfatizado en su comunicado.
No obstante, antes de acabar sus palabras, Carlos III manifestó que no haría más comentarios sobre el asunto. "Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes", ha enfatizado.
