Alexandre Olmos, médico: "Millones de personas tienen la tiroides alterada y nunca se lo han diagnosticado"
"Eso no es suficiente para ver el problema completo".
El médico y divulgador Alexandre Olmos ha advertido en sus redes sociales @dr.alexandreolmos sobre uno de los trastornos hormonales más frecuentes y, al mismo tiempo, más desapercibido. Se trata de las alteraciones de la tiroides.
Según explica en uno de sus últimos vídeos, millones de personas podrían estar sufriendo síntomas relacionados con un mal funcionamiento de esta glándula sin saberlo, incluso después de haberse realizado análisis médicos.
"Millones de personas tienen la tiroides alterada y nunca se lo han diagnosticado. Y no es porque no hayan ido al médico, sino porque en la mayoría de las analíticas convencionales solo se mira la TSH y eso no es suficiente para ver el problema completo", señala el especialista.
Cuatro señales que pueden indicar un problema de tiroides
Olmos destaca cuatro síntomas que podrían estar relacionados con una alteración tiroidea y que, en muchos casos, pasan desapercibidos o se atribuyen a otras causas.
- Aumento de peso sin cambios en los hábitos: La primera señal es ganar peso sin haber modificado la alimentación ni el nivel de actividad física. Cuando la tiroides funciona más lentamente de lo normal, el metabolismo basal disminuye y el organismo quema menos calorías incluso en reposo.
- Caída excesiva del cabello: La segunda señal es una pérdida de cabello constante y difusa. No se trata de unos pocos pelos que caen al ducharse, sino de una reducción progresiva del volumen y la densidad capilar. Según explica el médico, las hormonas tiroideas participan en la regulación del ciclo de crecimiento del cabello, por lo que cualquier alteración puede afectar directamente a su fortaleza.
- Sensación permanente de frío: Tener las manos y los pies fríos de manera habitual, incluso cuando la temperatura ambiente es agradable, puede ser otra señal de alerta. La tiroides desempeña un papel fundamental en la regulación de la temperatura corporal y una producción insuficiente de hormonas puede provocar esta sensación constante de frío.
- Anticuerpos antitiroideos elevados: Para Alexandre Olmos, esta es la señal más importante. Los anticuerpos anti-TPO y antitiroglobulina elevados pueden indicar que el sistema inmunitario está atacando la glándula tiroides de forma silenciosa durante años, incluso antes de que otros marcadores habituales, como la TSH, comiencen a alterarse.
"Cuando los detectas a tiempo, puedes actuar. Cuando no los miras, el daño avanza sin que lo sepas", advierte. El especialista insiste en que una valoración adecuada de la salud tiroidea no debería limitarse únicamente a la TSH. En su opinión, es necesario analizar otros parámetros para obtener una imagen más precisa del funcionamiento real de la glándula y detectar posibles alteraciones en fases tempranas.