Angélica Figueroa Mora, cardióloga: "La tensión no se controla solo con pastillas, sino con lo que haces día tras día"
Ha compartido cinco consejos para la hipertensión.
La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo de infarto, ictus y enfermedad cardiovascular. Aunque existen tratamientos farmacológicos eficaces, los especialistas insisten en que la medicación por sí sola no basta si no va acompañada de hábitos saludables.
En este contexto, la cardióloga Angélica Figueroa Mora resume en uno de sus últimos vídeo de su cuenta de TikTok @cardio.figueroa su consejo en una frase contundente: "La tensión no se controla solo con pastillas, se controla con lo que haces día tras día".
Para explicarlo, la especialista enumera cinco conductas que ella evitaría si fuera una persona hipertensa: beber poca agua, comer sin horarios o saltarse comidas, abusar de los alimentos ultraprocesados, llevar una vida sedentaria y vivir en un estado de estrés constante.
La importancia de una buena hidratación
Uno de los errores más comunes, según explica, es no beber suficiente agua. La deshidratación puede hacer que la sangre se vuelva más concentrada y disminuya el volumen sanguíneo, obligando al corazón a trabajar con mayor esfuerzo para mantener la circulación.
Esta situación puede favorecer aumentos de la presión arterial y provocar síntomas como dolores de cabeza o sensación de malestar. Además, durante el invierno muchas personas reducen la ingesta de agua porque no sienten tanta sed como en verano, aunque las necesidades de hidratación del organismo siguen siendo similares.
Saltarse comidas también afecta al corazón
Otro hábito que la cardióloga evitaría es comer sin horarios o pasar muchas horas sin ingerir alimentos. Los ayunos prolongados generan una respuesta de estrés en el organismo que incrementa la liberación de cortisol, una hormona que puede contribuir a elevar la presión arterial.
Además, permanecer demasiado tiempo sin comer puede provocar bajadas de glucosa, mareos, debilidad y favorecer que en la siguiente comida se ingieran cantidades excesivas de alimentos. Mantener una rutina alimentaria estable ayuda a reducir estas alteraciones metabólicas y favorece un mejor control cardiovascular.
Consumir ultraprocesados
La especialista también alerta sobre el consumo habitual de alimentos ultraprocesados. Estos productos suelen contener grandes cantidades de sodio, azúcares añadidos y grasas saturadas o trans, una combinación que favorece el aumento de la presión arterial y deteriora la salud de los vasos sanguíneos.
Además, aportan muchas calorías y pocos nutrientes, lo que facilita el aumento de peso y la aparición de otros factores de riesgo como la diabetes tipo 2 o las enfermedades renales.
El sedentarismo
Para Angélica, la falta de movimiento es otro enemigo. La actividad física ayuda a fortalecer el corazón y mejora la elasticidad de las arterias, mientras que una vida sedentaria favorece la hipertensión, el sobrepeso y una menor capacidad del sistema cardiovascular para adaptarse a las necesidades del organismo. Además, no es necesario practicar deporte de alta intensidad, basta con caminar diariamente o incorporar actividad física regular ya supone un beneficio para la salud.
El estrés constante
La quinta conducta que evitaría es vivir bajo un estrés permanente. Cuando el organismo permanece en estado de alerta, libera hormonas como la adrenalina y el cortisol, que aceleran el ritmo cardíaco y contraen los vasos sanguíneos, favoreciendo picos de tensión arterial.
Además, el estrés suele ir acompañado de hábitos poco saludables, como una peor alimentación, menos ejercicio o un mayor consumo de alcohol y tabaco. Por ello, la cardióloga insiste en que controlar la hipertensión no depende únicamente de un tratamiento farmacológico, sino de un conjunto de decisiones cotidianas que, mantenidas en el tiempo, pueden marcar una gran diferencia para la salud del corazón.