Expertos en nutrición revelan las verdades sobre si el melón es oro por la mañana y debemos evitarlo en las cenas
Aseguran que se trata de un mito extendido sin base científica, aunque sí pueda causar problemas digestivos en personas con algún tipo de dolencias.
Parece ser que, aunque seamos muy fans de ellos en general, hay refranes con lo que hay que tener un poco de cuidado o, mejor dicho, enterarse bien de lo que quieren decir en realidad. Es el caso del que dice: "El melón por la mañana oro, por la tarde plata y por la noche mata". Detrás de él está la creencia de que es mejor tomar esta fruta, y muchas otros, durante el día que por la noche. Sin embargo, los expertos en nutrición no acaban de estar de acuerdo en esta creencia popular, como aclara, por ejemplo, la nutricionista e instagramer Boticaria García (@boticaria garcía).
Esta divulgadora ha explicado en su canal que el melón no fermenta el estómago después de la cena, por lo que "no hay ninguna razón por la que sea peor comer melón por la noche que por el día", afirma, lo que, según menciona, ocurre igual con otra fruta común del verano, la sandía.
Lo confirma la dietista nutricional Sandra López Pascual en la web Doctoralia: "Esto es un mito muy extendido sin base científica. La fruta no engorda más ni es perjudicial por comerla por la noche. La fruta aporta las mismas calorías, vitaminas, minerales y fibra independientemente de la hora a la que se consuma. Nuestro cuerpo no procesa los alimentos de forma diferente según el momento del día en términos calóricos".
Esta dietista puntualiza que "lo que sí es cierto es que algunas personas con problemas digestivos pueden notar más hinchazón o molestias al cenar fruta por su contenido en fibra fermentable, pero esto es individual y no significa que sea malo". De hecho, la fruta es siempre una opción de postre o merienda saludable, tanto de día como de noche, recuerda.
García también hace referencia a cómo se puede elegir un buen melón en la frutería o en el supermercado, en base a las recomendaciones de la Organización de Consumidores y Usuarios, (OCU). Y, además, aconseja un truco: escoger el "de encima del todo": "Los que están arriba sufren menos golpes y suelen estar en mejores condiciones", resalta esta experta.
También es importante que los melones no presenten grietas, añade García. "Descarta lo que tengan defectos, pero sin obsesionarte. Si tiene alguna manchita no es mal síntoma, esta es la zona que reposaba sobre la tierra durante el cultivo", aconseja. Además, esta dietista recuerda también que, a la hora de elegirlo debemos olerlo y tiene que tiene que tener aroma de fruta madura. Y respecto al color, concluye, mejor si tiene un tono moderado, porque "los melones verde intenso aún no están en su punto".