La OMS fracasa por tercera vez en acordar quién tendrá acceso a las vacunas en la próxima pandemia: países pobres y ricos llevan seis años sin resolver lo que falló con el COVID
Los países no llegan a un punto de entendimiento respecto al intercambio de las muestras de patógenos necesarias para desarrollar medicamentos y vacunas.

Tras la pandemia de la COVID-19, los países se pusieron manos a la obra para tratar de lograr un acuerdo a través del cual se garantizara un reparto equitativo a nivel mundial de las vacunas que se fabricarían si tuviera lugar una nueva pandemia.
Sin embargo, seis años después de que la COVID-19 paralizara la vida de prácticamente todo el planeta, no se consigue llegar a un pacto para resolver lo que falló en esa pandemia: países con escasos recursos económicos sin acceso a las vacunas.
Las negociaciones llevan desarrollándose tres años y se esperaba que en la Asamblea Anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que comienza el 18 de mayo, pudiera, al fin, ratificarse el acuerdo.
Pese a la cercanía de esa fecha, el acuerdo sigue lejano. La pasada semana tuvieron lugar nuevas conversaciones en las que, tal y como han informado varios negociadores de manera anónima a POLITICO, no se registró ningún tipo de avance. Las negociaciones continuarán entre el 27 de abril y el 1 de mayo.
Un funcionario de la Unión Europea ha llegado a afirmar que "toda la semana ha sido una pérdida de tiempo", mientras que otro ha expresado que "hay una pequeña posibilidad de que lo consigamos si todos se esfuerzan de verdad. Sin embargo, es posible que necesitemos más tiempo".
El gran punto de desacuerdo: las muestras de patógenos necesarias para desarrollar medicamentos y vacunas
En concreto, los países pobres y ricos no se ponen de acuerdo respecto al intercambio de las muestras de patógenos necesarias para desarrollar medicamentos y vacunas frente a potenciales nuevas pandemias.
Los países con ingresos bajos exigen que en el acuerdo se garantice el intercambio de tecnología y licencias de medicamentos y vacunas, mientras que los países con ingresos altos se niegan argumentando que de esa forma se desincentivaría a la industria farmacéutica para crear esos medicamentos y vacunas.
David Reddy, director general de la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas, ha indicado que ese sistema de intercambio de patógenos y vacunas, "tal y como está concebido actualmente, ralentizará y mermará el desarrollo de los medicamentos y las vacunas que necesitamos para responder con rapidez a la próxima pandemia, en lugar de acelerar la preparación".
Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha instado "a todas las delegaciones a que crean en el poder de la confianza: confianza entre nosotros, en nuestras instituciones y en nuestra capacidad compartida para superar las diferencias en aras del bien público común, de la solidaridad y de la equidad".
