Un estudio vincula la lipoproteína(a) con un 40% más de riesgo de enfermedad coronaria
Se trata de un factor hereditario que no se resiente ante los tratamientos habituales.

Un estudio del Hospital del Mar Research Institute advierte que los niveles elevados de lipoproteína(a), una parte del colesterol en sangre, se vinculan con un mayor riesgo de infarto y recomienda también su control a los pacientes con arterioesclerosis -con acumulación de colesterol en las arterias- sin síntomas cardíacos.
Publicado en la revista American Journal of Preventive Cardiology, el estudio concluye que la presencia de esta proteína en la sangre se asocia con un 40 % más de probabilidades de sufrir una enfermedad coronaria multivaso.
Los investigadores analizaron los niveles de la lipoproteína en dos grupos de personas: pacientes en seguimiento después de tener un infarto y personas con arterioesclerosis detectada en los vasos cardíacos sin haber presentado síntomas previos.
Los resultados indican que "tenemos una prevalencia elevada de lipoproteína(a) en la población que ya ha sufrido un accidente cardiovascular, como era esperable, pero también es muy alta en la población que no lo ha sufrido, pero tiene colesterol en las arterias cardíacas", señala en un comunicado el cardiólogo del Hospital del Mar Mateo Iwanowski.
Por este motivo, los autores de la investigación recomiendan estudiar la cantidad de esta proteína en la sangre "de forma sistemática" a la población, mediante un simple análisis de sangre.
De esta manera, al no existir un tratamiento para controlar la lipoproteína(a), "si se tienen los niveles elevados, se puede establecer una estrategia de prevención de riesgo cardiovascular más intensa y personalizada", concluye Iwanowski.
¿Qué es la lipoproteína (a)?
Tal y como indica la Sociedad Española de Cardiología, esta lipoproteína (a) es un tipo de colesterol que, "aunque de forma aún poco reconocida", conforma un factor de riesgo genético de enfermedad cardiovascular.
"La lipoproteína (a) es un LDL al que se le añade una proteína, la apo (a), que le da unas características especiales, entre ellas que se herede y que intervenga en procesos proinflamatorios y protrombóticos, así como incrementar de forma precoz el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio o accidente cerebral vascular isquémico", señalan.
Se trata de una lipoproteína que no se ve afectada por los tratamientos habituales ni por la modificación de dieta o ejercicio. Se considera que hay que aumenta el riesgo de cardiovascular cuando se sitúa por encima de 50 mg/dl.
