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Una investigadora española firma en Nature un avance contra el Alzheimer, el Parkinson y la esclerosis múltiple: la inflamación cerebral es también el primer paso de la reparación

Una investigadora española firma en Nature un avance contra el Alzheimer, el Parkinson y la esclerosis múltiple: la inflamación cerebral es también el primer paso de la reparación

Se trata de la investigadora del Grupo de Neurobiología Celular y Molecular de la Enfermedad de Parkinson del CiMUS, Andrea López López. 

Ilustración de células nerviosas dañadas a causa de la enfermedad degenerativa esclerosis múltiple.
Ilustración de células nerviosas dañadas a causa de la enfermedad degenerativa esclerosis múltiple.Getty Images/Science Photo Libra

Una española ha firmado en la revista Nature un estudio que ofrece un nuevo avance contra el Alzheimer, el Parkinson y la esclerosis múltiple. Se trata de la investigadora del Grupo de Neurobiología Celular y Molecular de la Enfermedad de Parkinson del CiMUS, Andrea López López, quien junto a su equipo ha conseguido descubrir una nueva forma de entender cómo se daña y repara el cerebro. 

Según arrojan los resultados de la investigación, financiada con fondos europeos, las lesiones en la sustancia blanca—la cual se encuentra en los tejidos más profundos del cerebro — no solo son fruto del daño neurológico, sino que además también pueden servir para los mecanismos de recuperación cerebral. 

Por ejemplo, ante la falta de mielina— presente en la sustancia blanca— la comunicación entre neuronas resulta perjudicada, lo que produce una respuesta inflamatoria en el cerebro. Ello desencadena a su vez cambios en la actividad neuronal e incluso puede llegar a eliminar algunas conexiones entre las neuronas, lo que afecta directamente al funcionamiento del cerebro. 

Sin embargo, lo que a priori puede interpretarse como un efecto negativo (la inflamación del cerebro) podría ser, a su vez, una consecuencia positiva. Y es que, según resaltan los investigadores en el estudio, esto representaría un intento del cerebro por intentar adaptarse al daño e intentar repararlo. Es decir, esta inflamación podría ser un mecanismo para facilitar la regeneración de la mielina, clave en la sustancia blanca. 

"La clave está en si el cerebro consigue completar esa reparación. Cuando la mielina se regenera, la inflamación desaparece y las conexiones entre neuronas se recuperan, permitiendo restaurar la función normal. En cambio, si la regeneración falla, la respuesta inflamatoria se vuelve crónica y el daño neuronal continúa progresando con el tiempo", explica la investigadora en declaraciones recogidas por 'El correo Gallego'. 

Esto ayudaría a entender enfermedades como el párkinson o la esclerosis múltiple, en las cuales el cerebro no logra conseguir producir mielina de forma suficiente y por ende la inflamación persiste. Por ello, los investigadores creen que se deberían centrar los esfuerzos en ayudar a suplir la falta de este elemento en vez de enfocarse en la inflamación. 

De este modo, y tras realizar numerosas pruebas, los investigadores descubrieron que la regeneración de la sustancia blanca y la resolución de la inflamación en la sustancia gris se encuentran estrechamente vinculadas. Cuando se produce un desequilibrio entre ambas es cuando entonces la inflamación deja de ser una respuesta adaptativa para convertirse en un dolor crónico.

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Finalmente, los investigadores descubrieron que otro de los factores que pueden repercutir en este sentido es la edad, pues cuanto más envejecemos menor es nuestra capacidad para activar los mecanismos de reparación, lo que favorece la inflamación. 

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