Xavier Batalla, experto en medicina regenerativa: "Si duermes boca abajo aceleras el envejecimiento de la piel"
El experto en medicina subraya los hábitos que favorecen o ralentizan el envejecimiento cutáneo.
El colágeno es la proteína más abundante del cuerpo y es esencial para la estructura, firmeza y elasticidad de la piel, huesos, articulaciones y tejidos conectivos. Sin embargo, a partir de los 25 años su producción disminuye de forma natural.
Cuando empieza esta fase, aparecen las arrugas, la flacidez y la pérdida de luminosidad en la piel. Por eso, cualquier hábito cotidiano que acelere su degradación como, por ejemplo, dormir boca abajo, contribuye a un envejecimiento más rápido.
El experto en medicina regenerativa Xavier Batalla ha publicado un vídeo en su cuenta de TikTok @dr.xavierbatalla poniendo el foco en los hábitos que favorecen o no al envejecimiento cutáneo. Uno de los que más a sorprendido es muy habitual y suele pasar desapercibido para la mayoría.
Según explica, la postura en la que duermes influye en la aparición de arrugas. Si duermes boca abajo entonces estás acelerando el envejecimiento cutáneo de forma progresiva y silenciosa. "Se marcan arrugas de expresión de forma mecánica noche tras noche durante años", afirma.
Hábitos cotidianos que envejecen la piel
Además de la postura al dormir, Xavier Batalla ha elaborado una clasificación de hábitos que aceleran o ralentizan el envejecimiento cutáneo. Entre los factores que lo aceleran destacan:
- Dormir boca abajo: genera arrugas por presión continua
- Lavar la cara con agua caliente: elimina el manto lipídico protector
- Fumar: destruye el colágeno y apaga el tono de la piel
- Estrés crónico: eleva el cortisol, favorece la inflamación y deteriora la piel
- Limitarse solo a hidratar: la hidratación superficial no frena el envejecimiento
Activos con evidencia científica
Frente a los errores más comunes, el experto también señala qué hábitos sí ayudan a preservar la piel. Uno de los más respaldados por la ciencia es el uso del retinol, un activo que estimula la renovación celular y la producción de colágeno.
“Es el activo antiedad con más evidencia científica que existe”, asegura. El retinol, derivado de la vitamina A, mejora la textura de la piel, reduce arrugas, unifica el tono y disminuye manchas. Por ello, suele recomendarse a partir de los 25-30 años como parte de la rutina nocturna.
Antioxidantes y hábitos básicos
Además del retinol, Batalla destaca la importancia de otros factores sencillos pero efectivos como: Uso de vitamina C por la mañana como antioxidante, hidratación adecuada con más de dos litros de agua al día, protección frente al estrés y rutinas constantes del cuidado de la piel.
La vitamina C actúa como un escudo frente a los radicales libres, responsables del daño celular, mientras que la hidratación interna contribuye a mantener la piel en mejores condiciones.