Un misterio de cocina con explicación científica: por qué las moscas entran por el mínimo hueco pero no encuentran la puerta abierta para salir
Tiene que ver con una cuestión evolutiva y olfativa.
Seguramente te ha pasado. Estás en la cocina cuando, de repente, entra una mosca u otro insecto por la ventana y luego no es capaz de salir por mucho que le dejes un hueco abierto. Y, aunque lo primero que puedes pensar es que no quiere salir o que, directamente, es tonta, lo cierto es que la ciencia ahora tiene una explicación (y no, no tiene nada que ver con su inteligencia).
Las moscas se mueven por los olores y las corrientes de aire. Es decir, cuando perciben a través del olfato algo que les gusta o les parece interesante, vuelan hacia la zona de donde viene este olor. Por ello, cuando huelen desde el exterior que en el interior hay comida, fruta u otra cosa de su interés, se cuelan a través de una corriente de aire, a través de un hueco o grieta que encuentren.
Uno de los investigadores que ha estudiado esta cuestión es Markus Knaden y su equipo del Instituto Max Planck en Jena, quien asegura que "si tienes un perro y este va a algún sitio, las moscas volarán inmediatamente desde el viento de frente y lo encontrarán enseguida", señala Markus Knaden en declaraciones recogidas por mdr.
Sin embargo, dentro de la vivienda cambia la cosa, pues en el interior no hay viento, lo que difumina el rastro de su olor. Además, las puertas o ventanas abiertas dejan entrar aire fresco al interior, lo que no atrae a las moscas; de ahí la explicación. "Cuando se acerca a la ventana y el olor es menos intenso allí, lo sabe: yo tampoco quiero ir allí", explica Knaden.
Una cuestión evolutiva
Además de lo mencionado anteriormente, otra razón que podría explicar esto sería la cuestión evolutiva, pues las moscas apenas han podido interactuar lo suficiente con ellas a lo largo de los pocos siglos que han pasado desde su invención. En resumen, aún les queda familiarizarse con ellas un poco más.
Los contaminantes del aire, el gran enemigo de los insectos
Una de las cuestiones que más afecta al sentido del olfato de las moscas y de otros insectos son los contaminantes del aire, los cuales destruyen las moléculas aromáticas de las flores y feromonas sexuales, lo que produce problemas de reproducción o de búsqueda de alimento. "Los gases de escape destruyen muchos olores importantes para los insectos", destaca el experto. De hecho, se ha demostrado a través de varios estudios que cuando la concentración de ozono es demasiado alta, las moscas ya no pueden encontrar pareja.