Inauguran un tren panorámico nocturno para poder ver auroras boreales desde la comodidad de un vagón acristalado
Cuenta con asientos reclinables orientados hacia el cielo.
Para muchas personas, contemplar una aurora boreal es un sueño idílico: un viaje al norte del mundo para ver cómo el cielo se enciende con luces verdes y violetas danzando sobre paisajes helados. Hasta ahora, esa experiencia solía implicar largas esperas al aire libre y temperaturas extremas, pero una nueva propuesta turística promete acercar este espectáculo natural de forma más cómoda y accesible.
Noruega ha puesto en marcha el llamado Midnight Aurora Route, un servicio ferroviario nocturno diseñado expresamente para convertir el viaje en un “observatorio móvil” desde el que contemplar la aurora boreal sin salir del vagón. La iniciativa, que mezcla diseño de interiores, tecnología de monitorización y medidas para minimizar el impacto ambiental, ya figura entre las nuevas propuestas de turismo invernal de la región.
El recorrido arranca en la estación de Narvik y sigue la histórica línea de Ofoten hasta paradas elevadas y alejadas de la contaminación lumínica, como Bjørnfjell y Katterat, esta última situada a unos 373 metros sobre el nivel del mar y accesible únicamente por ferrocarril. Según recoge el portal Travel and Tour World, los pasajeros pueden desembarcar brevemente las distintas paradas para calentarse junto a una fogata y fotografiar el cielo.
Un planetario en movimiento
Lo que diferencia a este servicio son los propios coches, ya que los vagones presentan grandes superficies acristaladas, con paredes y techos transparentes, y asientos reclinables orientados hacia el cielo, con luminaria interior reducida al mínimo para evitar reflejos. El diseño, según sus promotores, busca que el espectáculo natural se vea como en un planetario en movimiento, pero con calefacción y comodidades a bordo.
Además de la experiencia visual, el tren integra un componente educativo y tecnológico, con pantallas y sistemas a bordo que muestran datos en tiempo real sobre la actividad solar y las condiciones atmosféricas. A su vez, los guías ofrecen explicaciones científicas y consejos prácticos para fotografiar uno de los espectáculos más impresionantes del planeta. Los organizadores sostienen que ese flujo de información ayuda a identificar los momentos más propicios para mirar al cielo durante el trayecto.
El servicio opera durante la temporada de mayor actividad auroral, entre septiembre y marzo, con salidas a las 19:00 horas desde Narvik y retornos a las pocas horas, entre las 22:00 y las 23:00 horas, variando según el mes. El precio base anunciado arranca en torno a 1.495 coronas noruegas por persona, unos 130 euros, e incluye el trayecto, bebidas calientes, snacks, acceso a una pequeña exposición local y asistencia fotográfica.
Los promotores también subrayan el empeño en minimizar la huella de la actividad turística. Por ello, el servicio utiliza la infraestructura ferroviaria existente y fuentes de energía renovable del país para reducir emisiones. La combinación de comodidad, seguridad y guiado científico promete hacer más accesible uno de los fenómenos naturales más codiciados del Ártico. Sin embargo, cabe recordar que la aurora es impredecible y que reservar plaza no garantiza verla, pero sí ofrece una forma cálida de intentarlo.