Un vehículo circula por una autopista de Florida cuando su conductor decide cambiar de carril sin señalizarlo previamente con el intermitente. Para evitar que otro coche lo embista por detrás, da un volantazo con el que invade otros dos carriles. Lo normal es que la secuencia hubiese terminado con un aparatoso accidente afectando a toda la autopista. Pero una increíble maniobra del conductor evita colisionar con otros coches hasta en tres ocasiones.
Hoy en día, si con tu vehículo atropellas a un ciclista y éste fallece, puedes marcharte sin ningún problema. Eso es lo que le pasó a mi marido, Óscar, en 2013. Murió tras ser atropellado por un camión de camino al trabajo. El conductor se marchó del lugar sin socorrerlo. Horas más tarde, la Guardia Civil le localizó tras el aviso de un taller mecánico de la zona: alguien había llamado porque quería cambiar el parachoques de su camión.