crianza
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Lo que he aprendido de mi hija de siete años
Como padres que somos, sabemos que nuestros hijos nos tienen en un pedestal. Siempre he hecho lo que he podido para enseñarle a mi hija a ser fuerte, a tener seguridad, a defender lo que cree, a confiar en su capacidad y a creer en sí misma. Sin embargo, lo gracioso es que no estoy segura de en cuántas de esas cosas he influido yo.
Carta de Navidad a todos los padres, de parte de un niño que no los tiene
Lo diré sin rodeos: llegarán unas navidades en las que tú no estés. Ojalá pase mucho tiempo hasta ese momento, pero también podría ocurrir pronto. Tus hijos siempre tendrán cosas. A ti no te tendrán siempre. Así que, abrázalos. Léeles. Haz el tonto con ellos y demuéstrales que la alegría existe más allá de los regalos.
No, ser mamá no siempre es 'natural'
Como hija independiente y dotada de una trayectoria considerada ejemplar, pensaba que sabía controlar todos los mandos de mi existencia y que podía planificarla a mi antojo. Hasta el día en que la medicina me anunció que mis posibilidades de quedarme embarazada se aproximaban a cero.
10 cosas que hay que plantearse antes de tener hijos
No tengo la intención de decirle a nadie que no merece la pena, porque la verdad es que sí la merece. Solo pretendo prepararos. No es como comprarse un pez o adoptar un perro. Es un ser humano. No hay segundas oportunidades. Aprenderéis muy rápido a ver el mundo con otros ojos. Hacedlo.
Carta abierta de disculpa por mi hija de dos años
Hay días mejores que otros. Los hay que nos sentimos desamparadas y que nos preguntamos en qué punto lo hemos hecho mal. Pensamos en lo que podría haber pasado, en lo que deberíamos haber hecho de otra manera; y otras veces ponemos excusas y tiramos de verdades inamovibles como "es la edad" o "es una fase"...
Miedo a ser niños
Cuentan los libros de historia que los fenicios, en los albores del patriarcado, adoraban a un dios a quien sacrificaban a sus hijos e hijas. Los bebés y niños eran introducidos en la boca de la estatua hueca de Moloch, desde donde caían hasta su vientre de fuego para «alimentarlo».
Queridos padres: dejad de rescatar a vuestros hijos
La próxima vez que quieras salvar a tu hijo de perder el autobús, de rasparse las rodillas o de que su ego salga herido, recuerda que es posible que le estés privando de la mejor lección que podría recibir: el poder de saber que sus actos tienen consecuencias y que es el responsable de las decisiones que toma.
Si no premias a tus hijos, te mereces una medalla
La psicología del comportamiento nos enseña que los premios y las recompensas funcionan, que funciona manipular a los demás para que hagan lo que queremos que hagan. El problema es que no somos ni ratas ni palomas ni perros.
Si tienes hijos, la has cagado
Quiero a mis hijos y, de volver atrás, escogería tenerlos de nuevo, pero no es fácil. A veces me cabreo. Con ellos, conmigo y con el puñetero sistema. Y les grito. Y luego me siento fatal y lloro. No por mí, por ellos. Por no ser la madre que se merecen. La paciente y cariñosa, la que hace tartas y siempre está de buen humor.
Por dejar llorar a tu bebé, no aprenderá a dormir mejor
El llanto de un bebé o de un niño no es anodino. Y no, no quiere decir que seamos blandos, ni que nos dejemos manipular y cedamos; es que estamos biológicamente hechos para ser sensibles a las necesidades de nuestros hijos.
A la mujer que me juzgó por dejar que mi hijo jugara con el móvil
La próxima vez que veas a un niño que no suelta el móvil durante una comida familiar, recuerda que aunque puede que tus hipotéticos futuros hijos sean perfectos, es posible que la única forma de que ese niño de la mesa de al lado mantenga la calma sea centrándose en el móvil.
Mi mujer y yo nunca hemos dicho que no a nuestros hijos, y esto es lo que ha ocurrido
No sé si la crianza del sí -un método en el que los niños tienen la libertad para hacer lo que quieran- es igual que el estilo que usamos mi mujer y yo, pero me parece similar. Nosotros lo que hicimos es tomarnos a los niños en serio.
Antes de ser una madre consciente
¿Qué tienen los bebés recién nacidos que, aunque sean del tamaño de una hogaza de pan, cambian la energía de una habitación cuando están presentes? A todos nos atraen, incluso a ese tío que habla a gritos o se pasa de intensidad con las palmaditas en la espalda. Cuando estamos al lado de uno, hablamos en susurros, dejamos una luz tenue y le miramos a los ojos.