"No fue nada difícil" porque ni tenía seguridad adicional, afirma el 'hacker' neerlandés Víctor Gevers, al que le costó sólo siete intentos acceder al Twitter del presidente.
Creó perfiles de jóvenes atractivas, en hebreo, y pedía a los militares que se bajaran aplicaciones para intercambiar fotos, que contenían programas malignos