Este lunes la Policía Nacional ha detenido al principal comprador de datos ilegales ligados a esta trema. Ha sido sorprendido 'con las manos en la masa', en plena campaña de 'smishing'.
Ha afectado a la cancillería del jefe del Gobierno, es decir, a los servicios federales que prestan apoyo en tareas como logística, comunicación o aspectos jurídicos.
Se cuela en los terminales para controlarlos en remoto y acceder a todas las funciones del smartphone, aprovechando errores de programación, sin tener que bajarse nada.