EEUU lo ha considerado una amenaza para su seguridad nacional, pero la prensa lo reivindica como un informador-pirata que, vía WikiLeaks, puso luz en las tinieblas. Ahora, tras un acuerdo, volverá a ser libre en su país, Australia.
Este lunes la Policía Nacional ha detenido al principal comprador de datos ilegales ligados a esta trema. Ha sido sorprendido 'con las manos en la masa', en plena campaña de 'smishing'.
Ha afectado a la cancillería del jefe del Gobierno, es decir, a los servicios federales que prestan apoyo en tareas como logística, comunicación o aspectos jurídicos.