La demócrata reconoce que su mayor error fue haber usado un servidor de correo privado cuando era secretaria de Estado, una polémica que nunca consiguió frenar.
El futuro presidente de los Estados Unidos no es más que el producto de un cuarto de siglo de globalización que ha acabado siendo un espejismo, un chollo para unos y humo para muchos otros. Es la era que nos ha tocado vivir. En el "hacer América grande de nuevo" ¿habrá un cambio real o solo una anécdota para los libros de historia?