Caída y resurrección de la fábrica de banderas más grande de España: "No hemos hecho tantas de Argentina, quizás no esperaban llegar a la final del Mundial"
Screen & Digital Printing, anteriormente conocida como Sosa Dias, desvela a El HuffPost que ha fabricado "decenas de miles" de banderas de España para el Mundial.

Es un clásico tras cualquier éxito de la selección española. Miles de personas salen a la calle a celebrarlo. Sucedió en 2008, en 2010, en 2012, en 2024... y quizás ocurra dentro de unas horas. Muchos visten con camisetas rojas (o blancas en esta ocasión), llevan bufandas y agitan sus banderas mientras entonan un cántico o saltan en una plaza.
Si has vivido una experiencia similar, es posible que alguna vez te lo hayas preguntado: ¿de dónde salen tantas banderas? Durante el Mundial o la Eurocopa todo el mundo parece poseer una. Tal vez las tenían guardadas, esperando que se diese la oportunidad para sacarlas del cajón. O quizás la han comprado aprovechando la alegría del momento, ya sea en cualquier comercio o en una plataforma online. En este último caso es probable que se haya fabricado fuera de nuestras fronteras.
Pero también hay miles de banderas de España que nacen en casa. Concretamente en Colmenar Viejo (Madrid). Allí se encuentra la fábrica de banderas más grandes de nuestro territorio. Se trata de Screen & Digital Printing, empresa que durante 40 años fue conocida como Sosa Dias. En los últimos tiempos ha vivido un proceso de reestructuración y cambio de imagen.
Una historia de auge, caída... y resurrección
Mucho ha llovido desde que la selección ganó la Eurocopa de 2008, el primer título que recuerdan la mayoría de aficionados y el verdadero punto de inflexión de la España futbolística.
Fue una de las mejores épocas de Sosa Dias, que aún no se enfrentaba a los cambios que acabarían llegando al mercado. De hecho, durante la final de aquella Eurocopa, la del gol de Fernando Torres contra Alemania, sus operarios trabajaron toda la noche. Pero la crisis económica les acabó golpeando de lleno. Perdieron importantes clientes que necesitaban ahorrar costes y sufrieron por la llegada de nuevas banderas de menor calidad y precio fabricadas en el extranjero. “Se destiñen en cuanto les da el sol”, contó el anterior propietario a El País.
Sin embargo, tras un proceso de reestructuración, la fábrica sigue en pie bajo una denominación distinta. Screen & Digital Printing dispone de las mismas máquinas y una plantilla de trabajadores que se mantiene en gran medida. "La unidad productiva es la misma, el equipo humano de producción es prácticamente el mismo, los jefes de producción y sección llevan muchos años, esa experiencia la seguimos teniendo", cuenta a El HuffPost Carlos Casells García, responsable de marketing de la compañía.

La empresa necesitaba "adaptarse a las nuevas necesidades", apostar por un negocio "más digital" y "una marca más internacional". Los cambios se llevaron a cabo con un nuevo propietario, que aprovechó el músculo de la mítica Sosa Dias: "Somos grandes, tenemos mucha experiencia, tenemos máquinas dedicadas especialmente a producir muchas cantidades", afirma Casells.
En su cartera de clientes hay ayuntamientos y gobiernos, también clubs deportivos y otras empresas. "Vienen a nosotros porque buscan un servicio de calidad, con el cliente directo no es tan fácil", cuenta Casells García. "Hay gente que prefiere comprar banderas con menos calidad, pero llegamos a muchas partes por nuestra infraestructura", añade. Las instalaciones superan los 7.800 m2 de superficie.
Así se vive el Mundial en una fábrica de banderas
Una Copa del Mundo trasciende el aspecto meramente deportivo. La economía crece a medida que se suceden los goles, la imagen de un país puede potenciarse si el capitán de su selección levanta el trofeo.
Así lo señala un estudio publicado en la revista académica Oxford Bulletin of Economics and Statistics en 2024. El informe apunta a una mejora económica del país campeón del Mundial, en concreto, habla de un crecimiento de 0,48 puntos porcentuales interanuales durante los dos trimestres posteriores a la victoria. El efecto se debe a un aumento de las exportaciones y una mejora de la imagen de la nación.
Detrás de los números hay, por supuesto, empresas. Y precisamente una fábrica de banderas puede hacer su particular agosto gracias a un evento deportivo de tan alto alcance.
El aumento de producción es importante en Juegos Olímpicos, Mundiales y Eurocopas, aunque se planifica con antelación. "Está todo preparado de antemano, la producción está hecha", asegura Casells.
Los últimos pedidos salieron de la fábrica este pasado viernes y, al contrario de lo que ocurrió en la final de 2008, esta vez no trabajan el domingo.

De cara a este Mundial ya han fabricado "decenas de miles de banderas" y han notado una subida de la demanda conforme la selección española iba superando eliminatorias. "Aumenta un porcentaje alto, nos viene genial cuando España pasa de ronda", desvela el responsable de marketing.
¿España o Argentina?
En España viven 450.000 personas nacidas en Argentina, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, se trata de la primera final hispanohablante del Mundial desde el año 1930, cuando se enfrentaron Uruguay y Argentina, con victoria de los uruguayos. Argumentos más que de sobra para que las calles españolas se llenen de aficionados argentinos con sus bufandas y banderas.
Pero es muy probable que, si te cruzas con alguna bandera albiceleste, no hayan salido de la fabrica de Colmenar. "No hemos hecho tantas de Argentina, quizás no esperaban llegar a la final del Mundial", bromea Carlos Casells, que pone el ejemplo de Francia en la Eurocopa de 2024. En aquella ocasión sí que aumentó considerablemente la demanda de banderas francesas; "fue una barbaridad", recuerda. Aún así, reconoce que han fabricado "más banderas argentinas de lo habitual" desde que arrancó la Copa del Mundo, pero "no al nivel de España".
En Colmenar todos esperan una victoria de la selección española. Primero, por la alegría de conseguir el título. Y después, por el bien del negocio. "Si ganamos la euforia se extiende y la gente tiene más ganas de comprar banderas, ojalá se pueda dar", subraya Casells.
