El auge del Internet de las cosas y la carrera por una sociedad con coste marginal cero
A diferencia de los combustibles fósiles y de las centrales nucleares de uranio, en las que la materia prima en sí ya tiene un coste, el sol que aprieta sobre los tejados y el viento que acaricia los edificios es gratis. El enorme potencial social de estas energías reside en su coste marginal casi nulo.