El musical Dirty Dancing vuelve a Madrid y lo celebra con un flashmob en la Puerta del Sol, protagonizado por Christian Sánchez, Amanda Digón y el resto del equipo.
Pillo en Miami las últimas representaciones de Sunday in the park with George obra magna del compositor musical y letrista Sondheim y del libretista Lapine. Una modesta producción que a partir del cuadro Un dimanche après-midi à l'île de la Grande Jatte plantea que el conflicto actual entre arte y vida es falso.
La La Land es cine para adentrarnos en la magia, para olvidar las rutinas, para elevarnos. Y salir así, casi flotando, del cine. Con ganas de ponernos a cantar y a bailar, de agarrarnos a una farola y saltar por el borde de las fuentes, y decir que sí, que, entre pasos de baile y canciones con ecos del mejor jazz, todo es posible.
El cine Capitol de Madrid recupera su pasado de teatro musical y lírico, sin dejar de ser cine con la obra El amor sigue en el aire, de Félix Sabroso, creada a partir de El amor está en el aire, con la que han girado por toda España Bibiana Fernández y Manuel Bandera. Al elenco se suman ahora Alaska y Mario Vaquerizo.
Una nueva temporada llega siempre con sus nuevos musicales. Y con ellos, las dudas de en cuál gastarse el dinero. Este año el dilema está entre Evita o Don Juan. Entre la producción de un musical conocido, probado e importado o arriesgarse con uno totalmente nuevo, cien por cien hispano en cuanto a la creación y producción.
Es un espectáculo que tiene vocación de ser popular. Hecho para ir y reír con la pareja, la familia o los amigos (y, si se pudiera, cantar y bailar). Para pasárselo bien con una sencilla historia de gansters, cupletistas, monjas y música setentera al estilo de la que llenaba las pistas de la disco o acompañaba momentos románticos, si es que alguna vez ha dejado de acompañarlos.
Sí, El amor está en el aire, en el Teatro Infanta Isabel, es teatro comercial. Calificativo que no debería impedir que se colase por derecho propio en la critica teatral. Porque su director, Félix Sabroso, conoce los materiales con los que trabaja y sabe sacar lo mejor de ellos para contar bien y darle cuerpo a una simple, sencilla y corriente historia de amor.
Iba en serio es, en parte, la intrahistoria sentimental y musical de aquellos homosexuales españoles que, como Jorge Javier Vázquez, eran niños de barrio de aluvión cuando murió Franco y ejercieron su opción sexual en democracia. Intrahistoria contada sin excesivo dramatismo, con cierto humor, música de divos y divas hispanos, bailes y una familia que entiende en silencio.