La decisión coincide con el aumento del operativo militar estadounidense en el Caribe, con maniobras de B-52 y nuevos puntos de apoyo en República Dominicana.
El español es un mercado absolutamente fundamental para Venezuela, tanto en lo económico como en lo social, con el petróleo como gran factor. El régimen de Maduro eleva el desafío hasta a los vuelos. España, por su parte, cuenta con notables intereses en la economía venezolana, mientras Moncloa pide "tranquilidad".