A 2.000 km de la frontera y en los Urales: drones ucranianos atacan en profundidad y Rusia es "demasiado vasta" para defenderse, según expertos en geopolítica
"Hoy, la distancia ya no es una garantía", especialmente en un país que incluye hasta 11 husos horarios, afirman sobre Rusia.

Ucrania continúa golpeando a Rusia por medio de la tecnología. Camino de los cuatro años y medio de guerra desde el comienzo de la invasión decretada por Vladimir Putin, los frentes muestran pocas modificaciones. Sí lo hace la industria militar, que avanza por momentos más rápido que el transcurso mismo de la guerra. Y en la batalla de los drones, Kiev no deja de sorprender a Moscú.
Desde hace años, las aeronaves no tripuladas ucranianas están golpeando las posiciones rusas tanto dentro de la geografía ucraniana como más allá de la frontera que separa a ambos países. Y en las últimas fechas esos ataques sorpresa han ido a más, en intensidad y en alcance.
En la noche del sábado 16 al domingo 17, se desarrolló una operación a gran escala de cientos de drones ucranianos contra 14 de sus regiones centrales, la costa del Mar Negro y la ocupada Crimea. En las cercanías de Moscú murieron tres personas.
"La distancia desde la frontera ucraniana es de más de 500 kilómetros. La concentración de defensas aéreas rusas en la región de Moscú está en su punto máximo. Pero lo tenemos bajo control. ¡Gloria a Ucrania!", celebró Volodimir Zelenski.
El radio de acción es bastante mayor. Kiev ha notificado ataques con éxito en localidades rusas como Cheliábinsk, Ekaterimburgo, Perm y Cheboksary, situadas a casi 2.000 kilómetros de la frontera entre ambos estados. Más recientemente han llegado hasta el corazón de los montes Urales, la cordillera que separa la Rusia europea de la asiática
Lo remoto de la región de los Urales resulta clave por ser base de reserva de Rusia de sectores como el armamentístico, el metalúrgico, el petrolero o el químico. Hasta hace escasos meses se le consideraba un territorio inalcanzable para Ucrania por la pura lógica de la lejanía.
Pero, como detalla Le Monde en un detallado análisis, "hoy, la distancia ya no es una garantía", especialmente en un país que incluye hasta 11 husos horarios por la infinita geografía nacional.
Su fortaleza es también su punto débil, añade el diario francés, que remata que "Rusia es simplemente demasiado vasta para estar completamente protegida", aún más con unos sistemas de defensa aérea arcaicos y elaborados a posteriori por creer inexpugnable buena parte de su geografía.
